Este domingo 8M y lunes 9M nos volvemos a encontrar en las calles para reclamar por nuestros derechos. Este año, con la particularidad de haber sido reconocida nuestra lucha con un nuevo Ministerio Nacional de las Mujeres, Géneros y Diversidad, por primera vez en la historia de nuestro país. El movimiento de Mujeres y feminismos ha logrado, en los últimos años, imponer en agenda pública muchas de nuestras reivindicaciones. Desde las masivas movilizaciones contra la violencia de género y los femicidios, hasta la marea verde que tuvo durante meses a diputados y senadores debatiendo públicamente el proyecto de Ley de la Campaña Nacional por el derecho al Aborto legal, seguro y gratuito. El propio presidente Alberto Fernández declaró “Hay que despenalizar y legalizar el aborto”.
Al calor de estas luchas también se han empezado a visibilizar reclamos del movimiento LGTTBIQ+, en particular contra la discriminación y los crímenes de odio, los travesticidos y la ausencia de políticas públicas hacia estos sectores. ¡Aún queda mucho camino por recorrer, por eso no abandonamos las calles!
El contexto de endeudamiento sin precedentes que dejó el gobierno de Macri con el FMI agudiza la situación de los trabajadores y el pueblo, en particular de las mujeres. Porque somos quienes tenemos los trabajos más precarizados, las que tenemos que hacer malabares para alimentar a nuestra familia y sostener nuestros hogares. Esto tiñe también este 8M y 9M.
La lucha por la unidad
El sábado 8/2 en Chacarita se realizó la primera reunión autodenominada “Asamblea rumbo al 4to paro internacional feminista”, convocada desde el sector del colectivo “Ni una Menos” y dirigido por Marta Dillon (periodista que escribe en Página/12). Estas asambleas vienen siendo muy cuestionadas, ya que el último 8M fue copado por sectores feministas anarco-liberales y trotskistas que terminaron redactando un documento totalmente sectario, que diluyó el reclamo de las mujeres trabajadoras atacando y mintiendo sobre el rol de las centrales sindicales. Las centrales marcharon con una nutrida columna en unidad contra las políticas de ajuste de Macri y el FMI pero tuvieron que retirarse de la plaza por el escándalo, amplificado por los medios hegemónicos. Así, esos sectores terminaron siendo funcionales al macrismo.
Frente a estos debates, las mujeres sindicalistas se reunieron por fuera de esas asambleas, buscando fortalecer un espacio intersindical para lograr una unidad del sector de cara a la próxima movilización. Hay acuerdo en convocar al Paro Internacional de Mujeres y se está debatiendo la forma que adopta en cada lugar, pensando también de qué manera se integra a los varones, si el paro es para mostrar la ausencia de las mujeres en los lugares de trabajo.
Por otro lado, nos reunimos las mujeres de las organizaciones que integramos en Frente de Todxs. Se levantó principalmente la creación de los ministerios de Nación y el bonaerense como balance positivo de quienes venimos luchando por que el estado se haga cargo de su responsabilidad, con políticas públicas hacia las mujeres y la diversidad. Se manifestó la preocupación por la unidad del movimiento hacia el 8M por la dinámica expulsiva que adoptan las asambleas de Chacharita. En ese sentido se planteó la necesidad de adoptar un rol más protagónico desde las mujeres del frente para lograr avanzar en la unidad para la movilización. La propuesta que llevaremos es realizar el domingo 8M acciones en los territorios, buscando articular desde las comunas y convocar a la movilización y paro internacional el lunes 9M. También quedó expuesto la necesidad de poner como principal los reclamos laborales, articulando con las mujeres de los sindicatos quienes deben ser protagonistas este 8M y 9M, Día Internacional de la Mujer Trabajadora.






