Editorial | Hunden al país!

La economía está estancada con una inflación que no para. Terminaremos el año con alrededor de 55%. A la avalancha devaluadora, el gobierno le opone las tasas más altas del mundo superando a los paraísos especulativos. Todos los dólares que entran van a pagar la ola importadora y los compromisos de deuda, como figura en el Presupuesto ajustador que presenta el gobierno y el FMI. El monto de esos compromisos supera el 18% del gasto público, mientras se recorta en salud, salarios, educación, cultura, ciencia y técnica, etc. La fuga de capitales con el actual gobierno es de 87 mil millones de dólares (según UMET).

Este gobierno tomó deuda por un valor de 153.619 mil millones de dólares y a fin de año representará cerca del 100% del PBI (Producto Interno Bruto). La inflación de septiembre fue de 6,7% (la más elevada desde el 2002) y octubre no será muy diferente.

El impacto de la crisis económica se refleja tanto en una pérdida de puestos de trabajo como en un incremento de la precarización laboral. Es sobre esta situación dramática que el gobierno y los monopolios acuerdan en seguir bajando los costos laborales y arremeten con la ofensiva hacia los sindicatos opositores y combativos, así como tratar de meter la Ley laboral en el Congreso. El modelo es el “blindaje” del yacimiento de Vaca Muerta. Allí, los gremios de Petroleros Privados y la UOCRA firmaron con el gobierno de Neuquén y los monopolios petroleros el acuerdo para que no haya paros nacionales sobre el yacimiento. El diputado nacional Guillermo Pereyra de Petroleros Privados sostuvo: “Para que las inversiones vengan, estamos garantizando que no va a haber conflicto; y si hay un paro nacional, no paramos los equipos”.

En sólo cuatro meses se destruyeron 97 mil empleos registrados (según UMET), de los cuales casi 34 mil puestos de trabajo son del sector formal privado, de mayor calidad y salario. A su vez, el desempleo alcanzó 9,6% y se incrementó 0,9% en sólo un año. Además, la crisis se refleja en el empeoramiento de las condiciones laborales: la informalidad alcanza 34,3% y continúa cayendo. Y como si quedar sin trabajo fuera poco, ahora aplican el impuesto al salario sobre las indemnizaciones por despidos.
El precio del petróleo bajó, el dólar bajó, pero los combustibles volvieron a subir y se trasladaron automáticamente a los precios. Las empresas de energía en su totalidad han tenido ganancia récord con los tarifazos, mientras llueven las denuncias por la falta de inversión. Ya son moneda corriente los conflictos en las sucursales de las empresas donde las colas son interminables por los reclamos. En cada sucursal hay gendarmes armados adentro. Se viven situaciones como las del 2001.
Las tarjetas de créditos se llevan entre el 40% y el 60% de los salarios en muchos casos, y se llega a pagar más por los intereses usurarios de 120% o 150% que de gastos corrientes.

Las pymes caen como moscas o pasa a la “clandestinidad” escapando de la AFIP, ya que deben optar entre pagar los servicios como el gas, la luz o pagar impuestos. Muchas panaderías, golpeadas por el precio de la harina, optan por trabajar en negro o vuelven a usar leña para los hornos para poder sobrevivir. En términos generales, el consumo en este rubro cayó entre un 50% a un 60%. El kilo de pan ronda los 80 pesos, por lo que se compra por unidad.

Por eso es muy importante sumarse y motorizar la unidad barrial, multisectorial, contra los tarifazos y los intereses en las tarjetas. La unidad política debe partir de las iniciativas de lucha alrededor de las necesidades del pueblo.

Reabrir las paritarias

El acuerdo paritario alcanzado por el sindicato de camioneros llega a un 40% anual. Camioneros muestra que el camino es la lucha y que plata hay para los trabajadores. En base a este acuerdo, la UIA salió espantada y con los tapones de punta en la misma dirección que el gobierno, acusando de extorsión al sindicato y pidiendo al gobierno que no acceda a esos porcentajes salariales. Aunque parezca un chiste, Miguel Acevedo, presidente de la cámara empresarial afirmó: “Nosotros tuvimos principio de año con inflación baja y después se fue para arriba. Entonces ahora no hay que tomar la inflación de 40%, sino es la promedio que se tendría que tomar”.

Para la Junta Interna de ATE-Indec, el salario debe ser como mínimo de 35.337 pesos. Que se compone de una canasta alimentaria mínima por 11.123 pesos y otra de bienes y consumos mínimos por 24.214 pesos. A la vez denuncian que la inflación acumulada entre noviembre del 2015 hasta septiembre de este año fue del 139%, por lo que la pérdida del poder adquisitivo del salario fue de 19,6%.

Retomar el camino de la lucha divide a los de arriba y a los traidores sindicales que pactan con los gobiernos entreguistas y las patronales. El camino que mostró el paro de 36hs se vuelve a imponer como una necesidad para los trabajadores y el pueblo.

El “efecto bolsonaro”

El triunfo del fascista Bolsonaro en Brasil (ver nota) sacudió el tablero en la región. Como lo habíamos adelantado en esta editorial de Vamos! N°129, abre debates de fondo en cuanto a las causas de esta victoria y mirando para el futuro pone de manifiesto las tareas de las fuerzas antiimperialistas y democráticas que llevaran una responsabilidad importante en el entramado de unidad para cortar el avance a estos reaccionarios, ajustadores y fascistas en la región, y para ser sujetos en el camino hacia la liberación nacional y social para que no vuelvan.

Cada sector va sacando enseñanzas de este triunfo. Macri se fortalece a la vez que mira atentamente el programa de gobierno del nuevo presidente, ya que Brasil es el principal socio del Mercosur, pero los primeros mensajes no son muy alentadores a decir del futuro Ministro de Economía, Paulo Guedes no priorizando el Mercosur, a la vez que manifiestan un acercamiento muy importante del futuro gobierno con Donald Trump y el eje que domina EEUU a nivel mundial. Lo cierto es que las contradicciones se agudizaran en la región, en un marco de aguda disputa comercial entre EEUU y China, donde este último tienen serios intereses en ese país y el nuestro.

Macri verá como “banco de prueba” la ofensiva privatizadora sobre las empresas estatales y el sistema previsional para dar una nueva vuelta en nuestro país. También se van amoldando en materia represiva como muestra Patricia Bullrich, el propio Macri y el senador Pichetto contra los inmigrantes, la pobreza y la protesta social.

Amplia unidad opositora

Luego de la media sanción del presupuesto en Diputados, mostrando que sale o sale con o sin represión, el gobierno se arrodilló, le mostró el resultado y clamó por los fondos al FMI. Éstos, como lobos sedientos de sangre, le hicieron saber (en la letra secreta) que esperaban más resistencia al ajuste que se está llevando adelante, que traducido quiere decir: “vamos por más”, y así se avanza en los recortes al sistema previsional, impuestos a las indemnizaciones y las leyes laborales, entre otras medidas.

El camino de la lucha contra el ajuste brutal y la entrega sigue siendo el principal frente al gobierno, donde nadie puede apostar a la “estabilidad” económica y menos política, por más que la baja del dólar le da un respiro al gobierno que lo utiliza para volver a la carga con el ajuste y las operaciones políticas contra los opositores.

El 14 se trata el Presupuesto en el Senado. Ya han dado su apoyo el senador Pichetto (Peronismo Federal), que es expresión de los gobernadores como Urtubey (Salta) y Schiaretti (Córdoba), entre otros que ya van entablando acuerdos con Massa y otros de la “oposición perdonable”. Este sector del peronismo es funcional al gobierno sobre la base de que juntos comparten el blanco en el “populismo” y buscan también sacar ventaja en cuanto a las divisiones del propio oficialismo que todavía no decantaron.

Por otro lado, se encuentra un amplio frente de fuerzas y dirigentes opositores desde distintos ángulos, pero que tienen la premisa de derrotar al gobierno en el 2019. Algunos que no están en el reagrupamiento opositor de centro derecha, igual ponen su límite en Cristina Kirchner, ampliando el blanco y dividiendo a la oposición. Unos señalan la corrupción del gobierno anterior y lo separan de CFK, acercando un debate necesario como propone el Frente Patria Grande. Otros trabajamos para una amplia unidad que no solo permita discutir la corrupción y las medidas más urgentes, sino también las que nos ponga en el camino que termine con la dependencia y el latifundio terrateniente. Allí nos encontrarán con las herramientas frentistas como el Nuevo Movimiento Popular para la Liberación para aportar a esa necesaria unidad popular.