Cada 8 de Marzo, la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora en todo el mundo conecta las luchas actuales por la liberación de la mujer con una larga historia de luchas: las de las obreras neoyorquinas que marcharon por la jornada de 8 horas a fines del siglo XIX, las de las inglesas y francesas por el derecho al voto, las de las rusas que fueron punta de lanza de la Revolución de 1917, las de las feministas negras de los años ‘60, las de las que abrieron el camino para la reivindicación de los derechos sexuales y del aborto legal, seguro y gratuito, y muchas más.
La proclamación de un Día Internacional de la Mujer Trabajadora se produjo en 1910, en el marco de la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas (IMS) reunida en Copenhague, Dinamarca, con más de 100 delegadas de 17 países. La IMS se había conformado en 1907, y estaba presidida por Clara Zeltkin, comunista alemana y ferviente luchadora por las reivindicaciones de la mujer. Allí participaban también revolucionarias como Rosa Luxemburgo, Nadezhda Krúpskaya, Inessa Armand y Aleksandra Kolontai, quien dijo que debido al vigoroso lugar que las mujeres estaban ocupando en las luchas de la clase obrera, estaban convirtiéndose “en una fuerza social que no puede ser ignorada en el proceso de la lucha de clases”. La decisión de establecer una jornada internacional de lucha por los derechos de la mujer trabajadora se hizo en honor a la lucha de las 15 mil trabajadoras textiles de Chicago y Nueva York que un año atrás habían marchado exigiendo la reducción de la jornada laboral, mejores salarios y el derecho al voto.

El primer Día Internacional de la Mujer Trabajadora se conmemoró entonces por primera vez a nivel mundial en el año 1911. En Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, los actos reunieron a más de un millón de personas, que exigieron para las mujeres el derecho de voto, al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral. Pocos días después, el 25 de marzo, se produjo un hecho que quedó para siempre ligado a la fecha: el incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York. Allí, 123 jóvenes trabajadoras y 23 trabajadores murieron debido a que los dueños mantenían trabadas todas las puertas.
La creciente incorporación de la mujer a la producción social, y los comienzos de su organización colectiva junto al movimiento obrero y las corrientes socialistas, posibilitaron el salto en la lucha que significó la instauración de un día de lucha común y mundial.






