50 años de incansable lucha por memoria, verdad y justicia

Movilizaciones por el golpe del 24 de Marzo de 1976

En 2025 una multitud se movilizó a la Plaza de Mayo contra el negacionismo del gobierno y sus políticas fascistizantes y entreguistas.

La reciente identificación de 12 víctimas del terrorismo de Estado en el ex centro clandestino La Perla vuelve a mostrar que la lucha por los derechos humanos en la Argentina no se detiene. Incluso en contextos adversos como el actual, donde desde el gobierno se relativizan los crímenes de la dictadura. Cada nombre recuperado es una victoria colectiva contra el olvido y la impunidad.

Esta lucha democrática nació el mismo 24 de Marzo de 1976, cuando los trabajadores mecánicos del SMATA cordobés enfrentaron el golpe con un paro ese mismo día. Y esta resistencia tomó forma con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Su valentía desarmó el intento de la dictadura de imponer el silencio. Ni la persecución, ni la desaparición de referentes como Azucena Villaflor lograron quebrar esa ronda que, jueves tras jueves desde 1977, puso en evidencia al régimen ante el país y el mundo. Así, la memoria, la verdad y la justicia se fueron transformando en bandera popular. En 1978 se realizaría el primer paro nacional.

El camino no fue lineal. Hubo un juicio histórico a las Juntas Militares en 1985. Y también hubo Obediencia Debida, Punto Final, indultos e impunidad. Sin embargo, las masivas movilizaciones desatadas en la conmemoración de los 20 años del golpe evidenciaron que los genocidas habían quedado expuestos ante el pueblo y la sociedad. Y tras el Argentinazo de 2001, la presión popular logró la anulación de las leyes de impunidad, abriendo paso a los juicios por delitos de lesa humanidad a todos los represores.

Desde entonces, cada 24 de Marzo se consolidó como una jornada multitudinaria, donde el pueblo argentino vuelve a decir Memoria, Verdad y Justicia con una fuerza que atraviesa generaciones.

El negacionismo del gobierno

A comienzos del gobierno mileísta se produjo el escándalo por la visita de diputados de La Libertad Avanza a genocidas presos en Campo de Mayo. Lejos de ser un hecho aislado, intentó ser parte de un propaganda para reivindicar a los represores y reinstalar discursos justificatorios del terrorismo de Estado. Ante la repercusión, el gobierno optó por bajar la intensidad de su defensa; aún a sabiendas de que necesita la impunidad de los represores de ayer para garantizarla a los represores de hoy, como el gendarme que disparó contra el fotoperiodista Pablo Grillo.

De todos modos, todas las alas del gobierno insisten una y otra vez con la muletilla de “historia completa”, pretendiendo poner en el mismo plano al genocidio militar con delitos de algunas organizaciones armadas. Pero si de “historia completa” se trata, lo que falta es conocer la verdad sobre dónde están todos los desaparecidos, qué pasó con cada uno de ellos, y la restitución de todos los niños apropiados y bebés nacidos en centros clandestinos de detención. Sin embargo, los represores siguen sosteniendo un pacto de silencio que el gobierno apaña.

A pesar de todo, la Argentina ha construido un camino ejemplar en materia de derechos humanos. Con más de 1200 condenados, los juicios por delitos de lesa humanidad son reconocidos en todo el mundo como una referencia de justicia. Ese legado es obra de décadas de incansable lucha popular, de organismos, de sobrevivientes y de un pueblo que no se resignó.

A 50 años del golpe, el desafío sigue siendo sostener esta lucha. Cada 24 de Marzo reafirmamos el compromiso de defender lo conquistado y de enfrentar a genocidas y negacionistas. Memoria, verdad y justicia son tareas del presente, que nos recuerda que la dictadura de 1976 vino a imponer un plan de desindustrialización, endeudamiento y entrega nacional que hoy el gobierno fascistizante de Milei continua. Por eso nos movilizamos no sólo contra la impunidad y la represión de hoy, sino también contra la flexibilización laboral, el ajuste y la entrega de nuestros recursos nacionales, por trabajo y educación, y para construir un futuro de dignidad popular y soberanía nacional.