Atanor cerró dos plantas

La empresa de productos químicos Atanor decidió cerrar sus plantas de Munro y Baradero. El día 22 los trabajadores llegaron a la fábrica y se encontraron impedidos de ingresar a la planta y con el personal de seguridad que, sin más explicación, les entregaba media hoja de papel que decía: “Lamentamos informar que la planta cesará su actividad productiva”. Y un número de celular para comunicarse con Recursos Humanos. Alrededor de doscientos trabajadores quedarían en la calle.

En la puerta de la planta de Munro, se mantenían acampados con banderas y uno de los obreros explicaba que “Atanor es muy grande, no puede ser que no haya connivencia con la intendencia, el Ministerio de Trabajo y la gobernación. Esta planta tiene 80 años. Estaba antes que Munro. ¡La estación Carapachay del tren la hicieron para Atanor! La planta de Baradero, que también cerró, era la única en todo el país que hacía un producto, si no lo hacen más ellos ¿quién lo va a hacer? ¡Lo van a importar! En la planta de San Nicolás se dejó de fabricar un ácido porque les salía más barato traerlo de China. Es todo un vaciamiento”.
“Ya venían diciendo que se querían concentrar sólo en agroquímicos, tienen una planta de glifosato en Pilar. Entre las dos plantas somos casi doscientas personas que nos quedamos sin trabajo pero también nos enteramos que echaron un montón de personas de admistrativo de la central. Y venían sin reponer a los que se jubilaban”.

La empresa, que en sus primeros años contó con participación del Estado, es actualmente controlada por capitales estadounidenses: el Grupo Albaugh. Las plantas que se cerraron eran las únicas en el país donde se producía agua oxigenada (cuya producción se inició en la década de 1940), acetato de etilo, triacetina, ácido acético y anhídrido acético.