Estaciones vacías. Calles con menos autos que un domingo. Negocios cerrados. Evidentemente, la campaña del «yo no paro» en apoyo al gobierno tuvo un alcance difícil de percibir. El paro nacional fue abrumador, con altísimo acatamiento en los cordones industriales del gran Buenos Aires, Córdoba y Rosario. Así fue también con los docentes en todo el país. Fue una respuesta a los despidos, suspensiones y paritarias a la baja que pretende imponer el gobierno. El mensaje de los trabajadores fue más contundente que cualquier frase que pudiera esgrimir Macri en su apertura del Mini Davos.
Para hacer efectiva la medida, el transporte tuvo un rol fundamental. Durante la jornada, los sectores combativos y clasistas le dieron un tinte activo en la jornada. Los cortes y actos se desparramaron por todo el país. El gobierno endureció su dispositivo represivo, dando una señal de cómo se dispone a seguir con sus planes.
En el Puente Pueyrredón la policía y Gendarmería bloquearon la subida al puente –para evitar la foto, porque autos prácticamente no circulaban–. En Panamericana y Ruta 197 el enorme dispositivo de la Bonaerense y Gendarmería no logró evitar el corte de autopista. Tras la llegada al lugar del subsecretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, comenzó la represión que desalojó la autopista. Hay detenidos.
También hubo movilizaciones en Rosario –con corte en la puerta de GMC–, Córdoba, Bahía Blanco –con gran paro en el Polo Petroquímico–, Tierra del Fuego, Bariloche, Jujuy, La Plata, Neuquén y otras provincias. En Capital se hicieron actos en el Obelisco y a unas cuadras del Hotel Hilton donde comenzó el Mini Davos –a unas cuadras, dado que el dispositivo de Prefectura no dejaba acercarse–.
Ante los empresarios, Macri insistió en clave entreguista y flexibilizadora: «Somos un país en el que van a poder invertir y llevarse el dinero afuera cuando quieran, con toda la cobertura legal correspondiente, y traerla nuevamente porque los vamos a convencer que somos un país en el que confiar». Y volvió a hablar de una realidad que no existe: «Qué bueno que estemos hoy trabajando», expresó. Otro ridículo presidencial.
Durante la jornada se conoció el fallo en primera instancia de la jueza Dora Temis del fuero Laboral que insta al gobierno nacional a que convoque a paritaria nacional docente. Un logro de la lucha. La respuesta «democrática» del gobierno fue recusar a la jueza. La lucha de los trabajadores sigue, oxigenada por este histórico parazo.






