Editorial: Vamos por el paro nacional

Mientras crecen la pobreza y la indigencia, el gobierno insiste con el tarifazo, no abre paritarias, pretende avasallar los derechos humanos y criminaliza la protesta. Luchar y reagrupar contra la política de Macri y los gobernadores ajustadores.

La lucha contra el hambre y la pobreza no cede. Es la manifestación del crecimiento en estos 8 meses de gobierno donde alrededor de 1,4 millones de personas pasaron a ser pobres entre fines de 2015 y el primer trimestre de este año (ver página 5).

La escalada inflacionaria, la suba de tarifas y los despidos acrecentaron los índices de pobreza e indigencia. Los comedores y merenderos se multiplican en la mayoría de las provincias. Más de dos millones y medio de hogares no cuentan con tarifa social, ni subsidios, porque no tienen acceso al registro que exige el gobierno. Lo mismo sucede con los jubilados que se quieren acoger a las demandas que se anunciaron desde la ANSES donde exige tramites leguleyos y por internet que no todos tienen o saben manejar.

Las marchas reclamando alimentos, trabajo y partidas para las cooperativas y emprendimientos fueron masivas, como las del 2 y 7 de agosto. Una de las características reconocida incluso por funcionarios nacionales es que una parte importante que se empieza a movilizar fueron votantes de Cambiemos.

Los índices inflacionarios marcan un 2,5% atenuado por la falta de consumo con un acumulado de alrededor del 45% en los últimos 12 meses (y se prevé que esté cerca del 50% hacia fin de año). La situación no solo no mejoró en el segundo semestre sino que se registró una nueva caída en el consumo, acompañado por una caída del 2,5% en la industria y la construcción. La lechería, en particular los tambos chicos y medianos, están en la lona, evidenciando que la quita de retenciones no beneficia a todos por igual. El Ejecutivo otorgó subsidios por 250 millones a la empresa Sancor, pero castiga a los pequeños y medianos productores que en muchos casos ganan menos de lo invertido.

El plan de lucha que se llevó adelante en Santa Fe y Córdoba incluyó la donación de miles de litros de leche a comedores y distribución masiva en cascos céntricos de ciudades. Este sector votó en su gran mayoría al macrismo –como en Córdoba donde sacó el 70% de los votos– pero fue rápidamente castigado en la elección en la ciudad de Río Cuarto donde Cambiemos perdió la Intendencia. La foto de Macri en la Sociedad Rural no expresa a gran parte de estos sectores de la producción agropecuaria; y el acuerdo con los gobernadores de devolución de la deuda a cuentagotas no alcanza para la ayuda a una crisis que, dicen, es la peor de la década. Muchos ya piensan en la migración hacia la soja como último recurso para no desaparecer.

Más deuda y dependencia

Los acuerdos con los fondos buitres y la sequía de inversiones (que tanto ansía el gobierno) llevaron a que tanto el gobierno nacional, las provincias y algunos sectores privados contrajeran nueva deuda. Así, se llegó a la friolera 37 mil millones de dólares en los 7 meses de gobierno: record histórico.

Muchos economistas advierten que el ritmo es muy peligroso y se puede entrar en un camino sin retorno, como puede ser una espiral inflacionaria, sumado a la emisión que tampoco ha cesado en lo que va del gobierno. Las tasas han disminuido pero aún se mantienen altísimas en comparación con otros mercados, manteniendo un grado de especulación muy alto. El giro de utilidades y dividendos por 1.451 millones de dólares por parte de los monopolios internacionales, en tan sólo seis meses, logró quintuplicar lo girado durante todo el año anterior.

Han echado mano al tesoro para destinar dinero a algunos emprendimientos de la obra pública saliéndose del libreto liberal (por falta de inversores) de “achicar el Estado”.

Los acuerdos que ofrece el gobierno a los estados imperialistas son de sometimiento abierto y sin ninguna retórica. A los acuerdos que se mantienen con los chinos y los rusos, se avanza con la instalación de la base yanqui en Tierra del Fuego (donde pasarían a tener presencia en pasos estratégicos interoceánicos y en la entrada a la Antártica) y también en la zona de la triple frontera, atravesada por uno de los acuíferos mas importantes del mundo. EEUU ya cuenta con una base militar en territorio paraguayo y buenas relaciones con el gobierno de Temer en Brasil. Junto con esto, la modificación de la Ley de Tierras constituye a una cuestión de fondo y estratégica en beneficio de los monopolios y terratenientes. Y ahora las negociaciones que se avizoran con Inglaterra sobre petróleo y pesca son en la misma dirección entreguista.

Con el nuevo blanqueo de capitales esperan sumar dólares a cambio de impunidad e inmunidad a capitales provenientes del narcotráfico o la corrupción.

Estas medidas son el resultado de una economía estancada, con un gobierno con poco “resto” que busca no desperdiciar la paciencia de sectores del pueblo que todavía espera un milagro y no quieren volver a un gobierno de ladrones que se valieron del Estado para apuntalar un proyecto ajustador y dependiente como el kirchnerista. En este marco es que también empiezan a aparecer las sospechosas amenazas de bombas en casas de funcionarios y hasta del propio Macri, que hacen recordar a las operaciones de los servicios y la Coordinadora radical del Coty Nosiglia con la amenazas de bombas en las escuelas cuando arreciaba la hiperinflación del gobierno alfonsinista.

El montaje de la provocación hacia Hebe Bonafini tiene también este trasfondo, buscando dividir y cambiar el eje. Pero no les salió.

En la misma línea de provocación se inscriben las declaraciones nefastas del presidente que niega los 30 mil desaparecidos y sostiene la teoría de la “guerra sucia”.

Luchar y reagrupar

Los petroleros de Chubut y Santa Cruz volvieron a parar los intentos de despidos por parte de los monopolios. Es “palo y palo”: las empresas amenazan y los trabajadores paran. Así vienen hace meses. Pero la bronca es grande por abajo. En otras cuencas petroleras jerarcas como Pereyra (petroleros privados) colabora con la empresa para hacer pasar los despidos y suspensiones.

En la mayoría de la empresas automotrices que vienen sufriendo el chantaje de las suspensiones a cambio de no despedir se va “masticando” bronca, aunque no se refleje aún en una ruptura con el gobierno que votaron muchos. Pero sí hacia la empresa y los jerarcas.

El paro de los ferroviarios del Sarmiento, enfrentando a la empresa y la dirección de la Unión Ferroviaria (UF), muestra también una decisión de un destacamento de la clase obrera dispuesta a enfrentar. Y cuando esto ocurre puede reagrupar a un amplio arco de sectores, como se vio en la masiva asamblea en la UF de Haedo.

En el mismo sentido se inscribe la movilización del sindicalismo combativo el pasado 9 de agosto a Plaza de Mayo. Sindicalismo combativo que en algunos casos deberá superar expresiones de sectarismo y oportunismo si pretende confluir con otros sectores y dirigir a la inmensa mayoría de los trabajadores.

El masivo paro nacional de ATE y el no inicio de clases en la docencia de varias provincias mostraron que grandes contingentes de asalariados están dispuestos a la lucha para reabrir las paritarias y hacer retroceder la precarización laboral que dio un nuevo salto en los últimos meses.

El Congreso de la Unión de Gremios, el sábado 13 de agosto en Tierra del Fuego, fue un hecho de gran importancia que va forjando la coordinación para la lucha en la Patagonia y marca el camino para proyectarlo en otras regiones. Es un camino de lucha para enfrentar el ajuste y la ofensiva contra los trabajadores con causas penales, condenas y exoneraciones.

El amplio arco de los de sectores que van golpeando juntos en la lucha contra la política del macrismo y los gobiernos provinciales ajustadores va abonando el camino del paro nacional necesario para dar un salto contra el ajuste, los despidos, los tarifazos, la criminalización y las bases yanqui. Desde este elemento principal vamos avanzando en un programa y acuerdos en los diferentes sectores que estén dispuestos a forjar el frente político y social que mire hacia la liberación nacional y social.