En una reciente publicación @sfoggiar ha hecho una buena síntesis del ideario de Milei en cuanto a los impuestos, el Estado y los derechos sociales. En la misma, se lo ve a Milei en primera persona fundamentando por qué no debería existir ni el Estado, ni la universidad, ni la educación, ni la salud pública, ni ningún derecho social. Según sus propias palabras:
“Como liberal libertario que soy, desde mi punto de vista, el Estado es una organización criminal, violenta, que vive de una fuente coactiva de ingresos llamada impuestos. Y por lo tanto los impuestos son un robo.”
En base a esta fundamentación metafísica, en el video se lo escucha también afirmar que la educación pública no debería existir. Porque sería el resultado de “un robo” a la propiedad privada y la libertad individual. En su mundo “anarcocapitalista” que no existe, todo debería estar “regulado” por el mercado, sin ninguna intervención estatal. Este enfoque explica por qué el cruel recorte de Milei a la educación, la ciencia, la salud, la discapacidad y los jubilados. Pero, por otro lado, no escatima recursos en las fuerzas represivas. Esta contradicción también la explica:
“Soy un minarquista táctico, porque reconozco que hay algunos problemas de implementación a corto plazo con los temas de seguridad y justicia. Pero filosóficamente soy anarcocapitalista.”
En pocas palabras: en su supuesto objetivo antiestado –y su verdadero favoritismo monopolista–, Milei considera que transitoriamente se debe destinar recursos a policías y jueces; pero los derechos sociales deben eliminarse cuanto antes.
Las corrientes liberales según Milei
Las curiosas categorías que los “libertarios” hacen sobre las corrientes liberales son:
- Liberales clásicos: Defienden las libertades individuales, la propiedad privada, la división de poderes y una economía de mercado, pero aceptan un Estado relativamente activo. El Estado debería garantizar educación básica, justicia, seguridad, infraestructura y ciertas regulaciones. Históricamente vienen de pensadores como John Locke o Adam Smith.
- Minarquistas: Son libertarios que quieren un “Estado mínimo”. El gobierno debería limitarse casi exclusivamente a policía, justicia y defensa. Rechazan impuestos altos, empresas públicas y regulaciones amplias. Consideran que casi toda actividad económica y social funciona mejor mediante acuerdos privados y mercado.
- Anarcocapitalistas: Representan la versión más pro-monopolios del libertarismo económico. Plantean directamente eliminar el Estado: justicia, seguridad, moneda e infraestructura podrían ser supuestamente gestionadas por privados en libre competencia (que en verdad no existe si hay monopolios). Ven al Estado como una institución coercitiva. Uno de los referentes más conocidos es Murray Rothbard.
¿A qué estado nos lleva realmente Milei?
Se lo crea realmente él mismo o no, el objetivo declarado por Milei de eliminar el estado no pasa de propaganda. El estado surgió históricamente como una necesidad ante la división de la sociedad en clases –para que la sociedad no se devore a sí misma– y no dejará de existir mientras siga existiendo esta división. Su reconocimiento “táctico” es que debe destinarse recursos a seguridad y justicia, para reprimir a quienes no acepten vivir sin derechos.
Desde un punto de vista social, lo que promueve Milei es eliminar toda política estatal destinada a amortiguar la lucha de clases. Desde un punto de vista nacional, particularmente la destrucción del INTI y del INTA evidencian que el gobierno desprecia también las políticas públicas destinadas a promover la producción nacional. Porque, según Milei, ya alcanza con los monopolios estadounidenses e israelíes.






