Los días 21 y 22 de abril se llevó a cabo en Ensenada, Provincia de Buenos Aires, el Primer Parlamento de Mujeres Originarias. La iniciativa contó entre sus organizadoras a la referente mapuche Moira Millán. Allí se reunieron representantes de las naciones Ranquel, Guaraní, Abya Guaraní, Mby Guaraní, Zapoteca Aymara, Quechua, Charrúa, Pilagá, Diaguita Calchaquí, Qom, Wichi, Mapuche-Tehuelche, Kolla, Tonocote, Chana. Durante las dos jornadas, las mujeres intercambiaron experiencias y discutieron acerca de las problemáticas comunes como la represión estatal, la discriminación, la violencia de género y la minería contaminante.
Desde el Vamos! conversamos con Silvia, originaria aymara de Bolivia y miembro de la Corriente Clasista Lucha y Trabajo, que participó con una delegación de 13 mujeres.
¿Cómo fue su participación en el Parlamento?
Fueron casi 300 mujeres, de todos los lugares de la Argentina y de distintos pueblos originarios. Y muchas no pudieron venir. Hubo un lugar donde los maridos hicieron que metieran presas a las mujeres para que no puedan venir al plenario, y muchas no tenían plata para el pasaje. Nosotras de Lucha y Trabajo fuimos 13 mujeres que somos originarias pero no somos de acá, somos de Bolivia: de La Paz, Cochabamba, Potosí.
¿De qué temas se hablaron?
Se habló de muchos temas. El tema de que, siendo argentinos, ellos son rechazados por los mismos argentinos que los discriminan mucho, les dicen “negras”. O sea, no solo a nosotras que venimos de otro país, sino también a las mismas argentinas con rasgos morochas como nosotras. Entonces ahí nos dimos cuenta: si a ellos que son argentinos los discriminan, entonces a nosotros peor. Nosotras en los barrios sufrimos esa discriminación: que no nos quieren inscribir a los chicos en las escuelas, para que les den el desayuno escolar nos piden que vayamos hasta el distrito a hacerlos firmar, no somos escuchadas cuando hay cosas de inseguridad.
También se habló del tema de las minas que se están abriendo, que Macri vende las tierras a los extranjeros, y no quieren por la contaminación, porque ya hay mucha gente enferma. Hay lugares en los que no se deja que los originarios vendan las producciones de los animales que crían.
¿Y sobre el tema de la violencia de género?
Hemos hablado del tema de violencia de género, que yo también sufrí y por no saber qué hacer dejé que pasen muchas cosas. Y para evitar que muchas mujeres pasen por lo mismo estamos haciendo cursos. Tenemos acceso a algunos números de teléfono, aunque no nos dan pelota, te vas a la fiscalía y te hacen sentar 48 horas, te preguntan lo mismo varias veces, te ponen de mentirosa a vos, te dicen “volvé, perdónalo, estaba borracho” y cosas así. Y cosas así contaron de todos lados, cómo sufren las mujeres, había una mujer que estaba hace 12 años con el padre de sus hijos y la tenía amenazada, un montón de casos.
¿Qué les dejó el plenario?
Estuvo muy bueno, porque yo pensé que era la única que pasaba estas cosas, pero veo que les pasa a muchas otras mujeres originarias en todos lados. Es una forma de crecer, de conocer mujeres que la pasan igual o peor que vos. Y dar un debate para ver que hay situaciones que tienen que cambiar y nosotros que estamos en capital tratar de ayudar también a provincia, porque allá muchas veces no hay nada.
Nosotras les ofrecimos también nuestro diario, el Vamos! para que ellas también puedan poner alguna información que necesiten y que estamos dispuestos a ayudar. Y quedamos de hacer un nuevo plenario que se va a hacer en Formosa en agosto, y nos invitaron para eso también.



