Fanazul: «Que nos devuelvan el trabajo que nos robaron»

Azul recibió el nuevo año con una triste noticia: el gobierno había decidido no renovar los contratos de 220 trabajadores de Fanazul, la planta que Fabricaciones Militares tiene en esa localidad. De este modo se propone cerrar esta fábrica, que tiene 71 años de existencia y ocupa a 250 personas. Luego de una reunión realizada la semana pasada entre los trabajadores y el interventor, la Dirección General de Fabricaciones Militares emitió un comunicado reafirmando el cierre definitivo de “todas sus líneas de producción”.

En diálogo con Vamos!, Juan Cacace –secretario progremial de ATE-Fanazul– explicó que si bien no tenía expectativa en una reunión “que se hable de producción con la fábrica cerrada”, para una parte de los compañeros el comunicado “pega un poco lo anímico”. “Pero rápidamente tratamos de dar vuelta eso –agregó– y de hecho ese mismo día tuvimos una asamblea donde volvimos a explicar lo que venimos explicando: que en este momento la solución no está en la Intervención de Fabricaciones Militares sino en el gobierno nacional; o mismo la gobernadora Vidal, que también es una gran ausente hasta ahora.”

Los siete días de corte de la ruta 3, el acampe en la Municipalidad, la caravana hasta el Ministerio de Defensa en Buenos Aires, los dos festivales y todas las medidas que vienen realizando, en estos ya 40 días de lucha, aún no logró torcer la decisión del gobierno nacional. Sí han logrado una ordenanza del Consejo Deliberante que destina una ayuda por 12 meses a los despedidos de Fanazul, de gran ayuda ya que su último sueldo lo cobraron a inicios de enero. El intendente Hernán Bertellys no se atrevió a vetar esta resolución pero los trabajadores debieron realizar, 20 días después de su aprobación, una permanencia pacífica por unas horas dentro de la Municipalidad para que la resolución se haga efectiva. “Pero con sus matices también”, se quejó Cacece, dado que por problemas burocráticos hasta el momento la ayuda alcanzó a sólo 130 trabajadores.

¿Qué se propone el gobierno?

Desde los trabajadores, le acercaron a la Intervención “no menos de ocho propuestas” para mantener la fuente de trabajo. Incluso, explicó el dirigente, “hablamos hasta de, en última instancia de fábrica cerrada, volver a conformar una cooperativa. Nosotros hasta 2006 fuimos cooperativa, que funcionábamos dentro del Estado. (…) Eso para nosotros desde el punto de vista económico de las conquistas sería un retroceso, pero por lo menos estaríamos evitando que nos cierren la fábrica.”

El gobierno afirma que la producción de Fanazul sería absorbida por Villa María en Córdoba, otra de las cinco fábricas de Fabricaciones Militares. Ésta es una planta “casi hermana en producción de explosivos, aunque nosotros hacemos TNT y Villa María no, que tiene que ver más con la industria para la defensa”. Pero Villa María ya estaría trabajando casi a producción completa.

“Lo que no llegue a hacer Villa María lo van a importar. Porque en el contrato que le han hecho firmar a los compañeros de Córdoba hay una cláusula nueva de ahora donde le dice que si la fábrica en cualquier momento decide rebajar la producción al 50%, directamente los operarios pasarían a cobrar el 50% del salario. Entonces está claro que ellos ya tienen en mente que van a producir al 50%.”

¿A quién sirve el cierre?

“El gobierno este claramente lejos de gobernar para el pueblo argentino –agregó–. Está gobernando para los grandes grupos económicos. Sino no hubieran inventado esa bicicleta financiera de los Lebacs. Cualquiera antes que invertir su plata en producir, a un 28% va a invertir en las Lebacs. Así no hay posibilidades de que haya inversiones concretas en la industria.”

“Para ellos todo lo que sea Estatal es un gasto y lo quieren reducir. Porque ya han tomado demasiada deuda. Económicamente el país ya tiene un daño hecho que no se va a poder revertir en seguida. Pero que en lo inmediato están cumpliendo con el mandato del FMI. (…) Están desarticulando el Estado en su conjunto. Y lo hacen con una idea que es que haya cada vez más mano de obra por menos plata.”

“Nos duele porque acá en Azul están cerrando una fábrica que tiene 70 años de historia. Pero si vemos lo que son capaces de hacer, si son capaces de que un submarino se pierda y no dan respuesta de qué es lo que pasó y que hayan 44 vidas que no tienen sentido, qué respeto van a tener por nosotros.”

Acompañados

En una ciudad chica donde se conocen todos, “por ahí cuesta romper a veces la barrera de la vergüenza o de qué dirán los vecinos. Y sin embargo Azul nos ha sorprendido con tres puebladas que, lejos de darnos la espalda a los trabajadores de Fanazul, sinceramente han sido hechos que van a quedar en nuestra memoria para siempre. En este momento que tenemos un gobierno que nos está destratando tanto, que no nos reconoce como trabajadores, (…) lo sentimos como una caricia al alma, que es algo que no se puede describir y nos emociona hasta las lágrimas. Nosotros no pedíamos estar en esta situación. Pedíamos estar trabajando. Necesitamos que nos devuelvan el trabajo que nos robaron. Nos hace dar fuerzas. No da una inyección de fuerzas saber que tenemos al pueblo en las espaldas nuestras”.

Nuevas medidas

Mientras sostienen el acampe, los trabajadores han hecho un pedido de audiencia a la gobernadora Vidal. El pedido cuenta con el apoyo del obispo de Azul. Le pedirán soluciones a la gobernadora. Y que “si no lee los diarios que se entere de la situación que estamos pasando”.

Ante las medidas nacionales anunciadas, Cacace expresó que se sumarán aunque advirtió que en “este momento de tanto problema que tiene la clase trabajadora, necesitamos de la mayor celeridad posible para frenar y para resolver. A nosotros todo nos queda lejos, porque nosotros hace más de un mes ya que tenemos la fábrica cerrada”.

Insistió en “que nos unamos más los distintos sindicatos”. Ve una CGT debilitada, que “ante una posible medida de fuerza están pensando quien resiste un carpetazo o no”. Concluyó con “que el tema de los dirigentes es un tema que deberán resolver ellos cuando quieran, pero las bases por debajo le están diciendo que hay que salir a la calle a pelear”.