Recientemente anunciaron desde la Casa Rosada que Macri decidió dar “luz verde” para debatir el derecho al aborto en el Congreso y cada legislador podrá votar de acuerdo a sus convicciones personales. La iniciativa oficialista tomó alta repercusión fundamentalmente porque la legalización del aborto es un reclamo que crece en el pueblo. Y se da en un contexto de ascenso de lucha del movimiento de mujeres que viene avanzando desde el primer #NiUnaMenos en 2015, cuando se está organizando el paro y movilización a nivel nacional para el 8M y luego de un masivo “Pañuelazo” frente al Congreso por la legalización del derecho al aborto.
Poco importa que el gobierno pretenda utilizar este tema para tapar otros –como la bronca contra su política de ajuste que se expresó el 21F– o como prenda de negociación en su enfrentamiento con el Papa Francisco. Más allá de sus razones, el sólo hecho que el Congreso discuta finalmente el tema contribuirá al reclamo de educación sexual, anticonceptivos y aborto legal.
En estos días, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito se instaló en los medios como la impulsora de la iniciativa legislativa, luego de más de 13 años de existencia. Los pañuelos verdes –emblema de esta lucha– se reparten de a miles en cada actividad de lucha callejera.






