El ultraderechista José Antonio Kast ganó por poco margen la primera vuelta electoral en Chile con un 27,9%. Ahora, el próximo 19 de diciembre deberá disputar el balotaje con Gabriel Boric, un ex líder estudiantil de 35 años, que obtuvo un 25,8%. El margen es más escaso aún si tenemos en cuenta que la abstención llegó al 53% del padrón.
El resultado expresa una fuerte crisis de representatividad, tras varios años de estallidos recurrentes y una elección de Constituyente que dejó en el aire al presidente saliente Sebastián Piñeda. Uno de puntos en pugna es precisamente si finalmente la reforma propuesta por la Constituyente será ratificada en 2022 quedando atrás la Constitución pinochetista de 1980.
Kast, de 55 años, es abogado, ultraliberal, antiabortista, simpatizante de la dictadura de Augusto Pinochet e hijo de un oficial nazi de la Wehrmacht que emigró a Chile en 1950. Le gusta presentarse como un “outsider” pero ya fue diputado durante 16 años e intentó ser presidente cuatro años atrás.
Por su parte, Gabriel Boric es un emergente de las nuevas generaciones que se han venido manifestando con fuerza en las calles todos estos años. En 2010 fue presidente del Centro de Estudiantes de Derecho del la Universidad de Chile. En 2016 fundó el Movimiento Autonomista. Su campaña puso foco en la ampliación de derechos, la descentralización del país, el ambientalismo, el fin de la herencia institucional de la dictadura y el respeto a los pueblos originarios. Su máxima para ser electo presidente: “Si Chile fue la cuna del neoliberalismo en Latinoamérica, también será su tumba”.






