EEUU no pudo: Irán mantiene el control del Estrecho de Ormuz

A pocos días de cumplirse siete meses del inicio de la guerra de agresión imperialista de EEUU e Israel contra Irán, el conflicto sigue sin una resolución definitiva o permanente. El Estrecho de Ormuz sigue bajo control iraní desde el tercer día de la guerra. EEUU e Israel muestran incapacidad político-militar para dar vuelta los hechos frente a la resistencia iraní.

Este escenario de derrota para los agresores va debilitando las alianzas regionales de EEUU, que se reconfiguran, a la vez que se fortalecen las iraníes. Se complica para EEUU el escenario de en la región, que tiene a Irán como blanco, a Israel como aliado y a China como superpotencia disputándole la hegemonía mundial. Hasta aquí el conflicto tuvo cuatro momentos.

1) De la lucha por la caída del régimen a la lucha por Ormuz (28/2 a 8/4)

Los primeros 40 días de la guerra trajeron miles de muertos y destrucción para el gobierno y el pueblo iraní producidas por los bombardeos yanqui-sionistas. Hubo decenas de dirigentes del estado iraní asesinados, incluido el ayatolá Ali Jamenei.

También fue el período de mayores pérdidas de bases navales, aéreas, logísticas, de infraestructura energética y capacidades militares para EEUU, Israel y aliados en toda la región. Fue el momento en que por primera vez en su historia Irán pasó a controlar en forma soberana el Estrecho de Ormuz. Este hecho, de importancia mundial para economía global y la regionalización de la guerra, hicieron cambiar su centro de gravedad. Todo pasó a girar en torno al control de Ormuz y las consecuencias en la economía mundial, lo que derivó en al alto el fuego del 8 de abril. Pero Israel pasó a concentrar su expansión militar en el sur del Líbano, con bombardeos incluso en Beirut y masacre de civiles.

2) Del fracaso del bloqueo naval al Memorando de Versalles (8/4 a 17/6)

Con la tregua del 8 de abril se iniciaron negociaciones con la intermediación de Paquistán y se abrió a la circulación de barcos por unos días en el Estrecho de Ormuz bajo control iraní.

Las negociaciones fracasaron y EEUU inició un bloqueo naval a Irán sobre Ormuz con ataques cruzados a barcos petroleros y a instalaciones energéticas y puertos de Arabia Saudita y Emiratos Árabes, que prestan su logística para la agresión yanqui. La flota de EEUU no pudo establecer un bloqueo sólido por la necesidad de mantenerse a distancia frente a la capacidad misilística iraní. El fracaso del bloqueo reactivó las negociaciones que desembocan en el Memorando de Versalles de 14 puntos, que prácticamente fue un reconocimiento de la derrota para EEUU:

• Fin de las hostilidades, incluido en el Líbano con integridad territorial

• Acuerdo definitivo en un plazo máximo de 60 días prorrogables

• Levantamiento del bloqueo naval de EEUU y retiro de sus fuerzas de las proximidades de Irán hasta un plazo de 30 días

• Apertura de Ormuz al tráfico de buques bajo control de Irán sin cobro de peajes por 60 días y posterior acuerdo con Omán para posterior administración.

• Plan dotado con al menos 300 mil millones de dólares para la reconstrucción y el desarrollo económico de Irán.

• Levantar todo tipo de sanciones contra Irán, incluidas las derivadas de resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y de la OIEA, y todas las sanciones unilaterales de EEUU.

• Irán reafirma que no adquirirá ni desarrollará armas nucleares. Acuerdan resolver el destino del material enriquecido almacenado.

3) De la lucha por la libre circulación en Ormuz al fracaso del Memorando (17/6 a 8/7)

EEUU no logra imponer a Israel el cese al fuego y retiro del Líbano, que es el punto 1 del Memorando, lo que agudiza las diferencias dentro del frente yanqui-sionista. EEUU levanta el bloqueo a los puertos iraníes pero no retira las fuerzas navales de la región.

Irán abre Ormuz a la circulación de los buques petroleros haciéndolos pasar por sus aguas territoriales en acuerdo con Omán, sin peajes de acuerdo con el pacto. EEUU amenaza a Omán con ataques e intenta pasar sus buques petroleros en Ormuz por aguas de Omán para evadir el control iraní. Fracasa y comienzan las escaramuzas con los petroleros.

El 8 de julio EEUU reinicia los bombardeos a gran escala a objetivos militares y civiles en Irán, que da por caído el Memorando. Israel no participa de los ataques.

4) El regreso de los bombardeos, el bloqueo naval y la contraofensiva iraní (8/7 al presente)

Desde el 8 de julio y por dos semanas EEUU mantuvo los bombardeos diarios sobre Irán, incluyendo ferrocarriles, y restableció el bloqueo naval de sus puertos. Esta agresión se dio en medio de los funerales del ayatolá Ali Jamenei, que se iniciaron el 3 de julio, finalizaron con su entierro el 9 de julio y donde se movilizaron 35 millones de personas entre Irán e Irak, adonde también arribó el cuerpo para su despedida. Tamaña movilización de masas ha significado un fortalecimiento enorme de la conducción política de la República Islámica de Irán.

La respuesta iraní escaló rápidamente, atacando el doble de objetivos estadounidenses, sobre todo a las bases que no fueron destruidas en los primeros 40 días. Incluso EEUU tuvo que reconocer bajas entre soldados en los ataques a las bases aéreas en Jordania con pérdidas de aviones F35. La contraofensiva iraní tuvo gran impacto político en EEUU, porque los objetivos fueron alcanzados con muchísimos menos misiles y mayor precisión que en los primeros días. Esta situación muestra la incapacidad de EEUU para la detección temprana y la escasez de misiles de intercepción e incluso para sostener la producción. El 24 de julio EEUU cesó los bombardeos y por varios días más las fuerzas iraníes siguieron atacando objetivos yankis.

Un balance hasta aquí

Hasta ahora, en cada fase de la guerra, EEUU no ha salido mejor que en la anterior. Y por el contrario, Irán se ha fortalecido políticamente. Cesados los bombardeos de EEUU en julio, su herramienta de presión sobre Irán es económica y en eso el bloqueo naval. Irán endurece su posición al negarse a negociar hasta que EEUU no vuelva al Memorando, habiendo resistido los ataques militares, provocando grandes daños a EEUU y manteniendo el control sobre Ormuz. Irán evalúa que el tiempo juega a su favor, por fortaleza política, cierto control de su economía y el respaldo de sus aliados principales Rusia y China.

Mientras tanto, para EEUU es todo lo contrario ante la escasez de energía mundial y su debilidad política interna por falta de resultados en la economía, el rechazo a la guerra, al sionismo genocida, el debilitamiento de sus alianzas en el Golfo Pérsico y con la cercanía de las elecciones.