Yemen tiene el espacio aéreo bloqueado en sus aeropuertos desde hace 11 años por Arabia Saudita, que lo invadió junto a fuerzas de otros países árabes en 2015 después de que los hutíes del partido Ansar Allah tomaran el poder en 2014 con el apoyo de Irán. Arabia Saudita fue derrotada en esa guerra, pero el conflicto sigue abierto tras la tregua de 2022.
Este último 10 de julio, cuando una delegación de gobierno de Yemen volvía de los funerales del ayatolá Alí Jamenei en un avión iraní, Arabia Saudita bombardeó el aeropuerto civil de la capital Sanah y la base aérea militar cuando intentaban aterrizar.
Ante este ataque, Yemen contesto con fuerza de misiles y drones contra aeropuertos y bases de Arabia Saudita, reiniciándose la guerra entre ambos con el reclamo yemení del levantamiento del bloqueo aéreo. Días siguientes Yemen bombardeó oleoductos petroleros, puertos y barcos militares; y bloqueó el estrecho del Bal el-Mandeb a los barcos petroleros y mercantes que entran y salen hacia Arabia Saudita, provocando mayor escasez mundial de petróleo e insumos y el mayor aislamiento saudita al estar encerrado por mar con el bloqueo de ambos estrechos. Esta situación pone mayor presión sobre Trump.






