La triple alianza musulmana sunita se concretó este 7 de agosto en la ciudad sagrada de La Meca. Allí firmaron un acuerdo de defensa mutua Arabia Saudita, Turquía y Paquistán. Es una consecuencia importante del debilitamiento del poder imperialista de EEUU en la región del Asia occidental tras el curso de derrota en la guerra contra Irán.
EEUU ya no puede garantizar la seguridad de sus aliados en la región del Golfo Pérsico por lo que esos aliados comienzan a buscar cómo defender sus intereses en acuerdo con otros protagonistas importantes de la región. Sumado a esta situación está el expansionismo genocida de Israel que, a pesar de los golpes recibidos por Irán, persevera con su doctrina imperialista del Gran Israel, condenada por cada uno de los tres países firmantes en La Meca.
Estará por verse si se consolida esta alianza de defensa musulmana, ya que las contradicciones que tienen sus integrantes con terceros países no son la mismas para cada uno de ellos, por lo cual no los obliga a unos a subordinarse al conflicto de otros y menos aún en el plano militar. Por esta razón, el carácter principal que adquiere este acuerdo –de gran impacto político– es de defensa de la seguridad económica en la región.
Cada uno aporta algo que el otro no tiene y en conjunto generan recursos políticos y económicos propios para actuar como un factor de estabilidad en la región. Arabia Saudita aporta capital y es el corazón petrolero de la región. Necesita poder diversificar su logística de transporte de petróleo con oleoductos hacia el Mar Mediterráneo; también fortalecer sus fuerzas armadas en un momento donde los sistemas que provee EEUU están en cuestionamiento. Turquía le da esa posibilidad por ubicación geográfica y por su industria armamentista. En el caso de Paquistán, aporta un paraguas nuclear y lazos políticos fuertes a China e Irán; y a su vez necesita de los capitales sauditas por su situación de deuda. En el caso de Turquía, necesita que nadie estimule, como hace EEUU e Israel, el levantamiento kurdo –que es el 30% de la población en Turquía– para lo que tiene que llegar a acuerdos con Siria, Irak e Irán y esta alianza se lo posibilita.
Por último, esta alianza no ha sido mal vista ni por Rusia, ni por China, ni por Irán. Más aun, el 12 de agosto de 2026 durante unas declaraciones concedidas a la cadena Al Mayadeen, el embajador de Pakistán en Moscú, Faisal Niaz Tirmizi, insinuó que Egipto e Irán podrían unirse al Acuerdo de La Meca.






