La foto habla por sí misma. El comisario mayor Gustavo Antonio Gauna, vestido de civil, empuñando un arma de fuego y disparando contra los manifestantes aquel 6 de agosto en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Es de suponer que, previamente, se había infiltrado dentro de la movilización. Un civil disparando en una movilización es un delito; pero si encima es un policía que no viste su uniforme reglamentario, es grotescamente ilegal.
Este comisario resultó ser el mismo que Patricia Bullrich, siendo ministra, había enviado a Corrientes para no encontrar a Loan Peña. O sea que para lo que realmente debe hacer no sirve, o no le interesa.
Ahora, ya tiene al menos una denuncia penal contra él y la ministra Monteoliva, responsable política del operativo represivo. Veremos qué hará la Justicia.






