Desde la constitución de Tierra del Fuego como provincia se habían implementado regímenes especiales que promovían el arraigo de trabajadores en la isla a pesar de las difíciles condiciones de vida. En cambio, el paquete de ajuste de la gobernadora Rosana Bertone tiene como objetivo convertirla en una provincia expulsiva, promoviendo trabajadores golondrinas, afectando no sólo el ámbito estatal sino también privado. Por eso el paquetazo de leyes de ajuste fue aprobado en enero, cuando la mayoría estaba de vacaciones y con un minucioso cerco policial. Y por estos motivos es enfrentado tenazmente por los estatales, que ya reunieron más de 20.000 firmas para que se reúna la Legislatura y derogue estas leyes.





