Por más de un año un trabajador municipal del sector de recolección de residuos soportó abusos de pate de un jefe y de tres de sus compañeros. Éstos argumentaban en un principio que solo se divertían, pero no todos la pasaban bien. Nuestro compañero, Maxi, solo sufría y aguantaba los abusos por necesidad de conservar su trabajo y por miedo a perderlo.
Pero una de esas tantas noches de trabajo alguien filmó un vídeo, sobre las aberraciones a las que Maxi era sometido y esa noche todo cambio. Surgieron las denuncias penales, y con eso la separación de estos cuatro monstruos del plantel municipal, todo el trámite y cuestiones legales que pide la Justicia.
Cuando el fiscal reúne suficientes pruebas, pide la detención de los cuatro imputados. El juez argumenta no tener suficientes pruebas y desestima el pedido del fiscal. Estalla la bronca acumulada del pueblo trabajador oprimido y de la sociedad en su conjunto. El Movimiento 10 de Diciembre, con los compañeros Nicolás y Mariela, se ponen a la cabeza de la organización de la marcha en repudio al juez y su resolución.
Chascomús tiene sus particularidades de pueblo chico, que se está transformando en ciudad y donde el pueblo trabajador sufre la opresión y el hostigamiento permanente. Apostaron a romper la marcha transformando a la víctima en victimario, intentaron dividir la marcha, meter miedo. Pero con mucho esfuerzo el sábado concentramos en el centro 3.000 personas y marchamos por las calles céntricas de la ciudad. Mucho canto, mucho ruido, pintadas en la Municipalidad, mucha bronca, muchos insultos a los jueces, políticos y policías. Luego de más de dos horas de repudio desconcentramos.
El domingo tuvimos la primera reacción de parte del intendente Javier Gastón (massista) y el secretario de Obras y Servicios Públicos, quienes se acercaron a la casa de la mamá de nuestro compañero a decirle que con las marchas no van a llegar a ningún lado, que no rompamos la paz de Chascomús, que dejemos que la Justicia trabaje tranquila y que si Maxi –quien esta con carpeta psiquiátrica– “está aburrido en su casa”, puede ir a trabajar aunque sea un par de horas.
La bronca de antes se transformó en odio en la medida que los opresores actúan. Porque la única garantía de los trabajadores es el pueblo en las calles. Porque es ley entre los trabajadores que si tocan a uno nos tocan a todos.
Hoy, a la salida de este Vamos! estamos organizándonos con la mente fría y el corazón caliente. Los compañeros del Movimiento 10 de Diciembre y el comedor Estrellitas están al frente de la defensa de los compañeros de clase, con mucho trabajo pero con la alegría de demostrar que entre todos juntos no hay límites para nuestra clase.
Corresponsal





