Según Clarín un hecho destacado fue que volvieron los desfiles militares. Según el presidente Macri “fue un desfile de reencuentro de los argentinos”, afirmó a la vez que agregó que “estamos en una etapa de construcción, de reconciliación, de reconocimiento del otro». Sin embargo, en sí, no es gran cambio. En realidad, el detalle que no pasó inadvertido fue el desfile de militares acusados de delitos de lesa humanidad acompañado del resurgir de expresiones fascistas, tales como se vio en la Plaza Independencia de Tucumán: “Los derechos humanos son para los humanos derechos”. (De esto último, Clarín no habla.)
El 9 de Julio en Tucumán desfiló un grupo de “ex combatientes del Operativo Independencia” (según decía el estandarte); entre ellos Carlos Carrizo Salvadores, condenado en 2013. “Las autoridades en el palco oficial, de pie, recibiendo a cada uno de los ex-combatientes”, narraba una de las conductoras del desfile.
En esa ocasión, además, marchó la policía antimotines, golpeando los escudos desafiantes. ¿Contra quién “defienden” la Patria?
Y para completar el cartón, al día siguiente desfilaron más represores mezclados con ex combatientes de Malvinas por la Av. Libertador en Buenos Aires. Entre ellos, el teniente coronel (R) Emilio Nani, partícipe de La Tablada donde perdió un ojo. Se hizo conocido por sus declaraciones en cuanto a que “los derechos humanos en nuestro país siempre estuvieron en manos de terroristas” o que los genocidas presos “son presos políticos”.
También desfilaron otros que fueron señalados por los soldados ex combatientes por aplicarles torturas y otros vejámenes durante la guerra de Malvinas. Por todo esto, hubo importantes centros de ex combatientes y veteranos que no participaron del desfile militar, entre ellos los centros de ex combatientes de La Plata, Rosario y Corrientes.





