La represión no logró quebrar la lucha de los choferes

Líneas Este y 520 en La Plata

Los choferes de las líneas Este y 520 llevan dos semanas de retención de tareas en la mayoría de los ramales en respuesta a los despidos disciplinarios efectuados por el directorio de Unión Platense, propiedad de Osmar Corbelli (quien administra el 80% de las líneas de colectivos de la ciudad de La Plata). La medida de fuerza es llevada por más de 200 choferes que exigen la inmediata reincorporación de los 17 trabajadores despedidos, el cese de suspensiones injustificadas –más de 80 suspensiones en el mes de agosto– y que se termine con la precarización laboral: jornadas de más de 8 horas (inclusive 16 horas por día), el no pago de horas extras, feriados en negro, y falta de infraestructura.

El Ministerio de Trabajo provincial convocó a una primera audiencia en la que ni la parte empresaria ni los representantes gremiales de UTA se hicieron presentes. En una segunda audiencia, donde los trabajadores lograron participar, la empresa aceptó dejar sin efecto cinco despidos, discutir la situación del resto de los despedidos y dejar sin efecto las suspensiones acumulativas. Por su parte la UTA no aceptó la propuesta de que los trabajadores puedan convocar a elección interna de delegados.

Mientras los trabajadores esperaban la tercera audiencia acampando en la terminal sufrieron una brutal represión de la Policía Bonaerense y municipal, con trabajadores heridos, tres hospitalizados y 27 choferes encarcelados en la Comisaría 3º de Los Hornos. La represión fue ordenada por el juez de Garantías Masi y avalada por el intendente Garro, de Cambiemos. Por su parte la gobernadora María Eugenia Vidal justifico la represión.

Como respuesta a la represión se convocó un corte en las calles 7 y 50 de familiares, vecinos, organizaciones gremiales, estudiantiles y políticas que permitió que en el transcurso de esa noche fueran liberados todos los trabajadores. Luego volvieron a realizarse cortes sobre la ruta 11 y a bloquear la salida de colectivos, mientras un sector de choferes se concentraba en la sede del Ministerio de Trabajo para la audiencia de conciliación convocada antes de la represión. Pero en la cartera laboral cerraron el canal de diálogo desconociendo la legitimidad de los choferes no siendo éstos reconocidos por la UTA.

La empresa Unión Platense y el secretario general de UTA La Plata Oscar Pedroza, en acuerdo con el municipio y el gobierno provincial de Vidal, buscan quebrar la lucha de los trabajadores. Con custodia de la Policía Local del intendente han dispuesto que empiecen a salir unidades de colectivos, con carneros, presionando e intimidando a choferes de otras líneas para que tomen servicio amenazados a ser despedidos sino lo hacían.

Ni la represión ni los acuerdos entre empresa, sindicato o gobierno doblegan la lucha de los choferes, que cuentan con el apoyo de otras líneas de colectivos y se extiende la solidaridad a los usuarios y vecinos -que han realizado piquetes en apoyo-. Apostamos a la unidad y solidaridad activa para que los trabajadores de las líneas Este y 520 triunfen.

Corresponsal