El gobierno nacional viene siendo muy golpeado por los paros docentes, la marcha de la CGT, los acampes piqueteros, la histórica marcha nacional educativa y las gigantescas movilizaciones en todo el país el pasado 24 de Marzo repudiando la política del gobierno de negar el genocidio. Se evidencia así una situación donde el gobierno ha perdido la iniciativa política.
Desde esta realidad, intenta retomar la iniciativa aprovechando las vacilaciones y el doble blanco del massismo, la tregua del “trío piquetero” y amenaza con reprimir en acuerdo con gobernadores aliados. Así montó la provocación de ayer a los docentes bonaerenses donde, planteando no moverse del 19%, le suma sueldos por productividad. Lanzó una campaña contra el ausentismo.
La no-propuesta del gobierno es una provocación que busca instalar un eje que es el de la «desestabilización» con centro en el kirchnerismo. Atizan en Buenos Aires porque allí la gobernadora Vidal es la que más mide, todavía, en las encuestas. Y la confrontan con Roberto Baradel. Van al eje «estabilidad o desestabilización kirchnerista». Aprovechan para ese plan el acuerdo de Estela Carlotto con María Eugenia Vidal, que introduce una fractura en las filas kirchneristas tal como se evidenció en los dos actos de esta corriente en Plaza de Mayo. También aprovechan la contestación de Hebe de Bonafini, que trató públicamente de” traidora” a Carlotto y de “asesina” a Vidal; sumado a su “basta de ser democráticos…” que lanzó en su discurso del 24 de Marzo, aislándola al núcleo más duro K. En ese acto de la ve a Bonafini con el impresentable de Aníbal Fernández y también estaba Baradel.
El gobierno y Clarín tratan de aprovechar esa división y aíslan al núcleo duro K. Así aprovechan el momento y meten esa marcha pro gobierno el 1º de abril con el eje “queremos vivir en paz”. Pero lo hacen desde un escritorio y con profunda subestimación a los docentes y el pueblo, ya que el 24 de Marzo fue masivo, tuvo un blanco en el gobierno y no fue “del” kirchnerismo. Del mismo modo, el conflicto en provincia de Buenos Aires y el interior tampoco es “del” kirchnerismo. Justamente, hay que romper esta maniobra que busca instalar otro eje para avanzar con su política donde todo aquel que se levante contra esta política será «kirchnerista» y por lo tanto «desestabilizador».
Por eso hay que seguir la lucha contra las exoneraciones de los docentes fueguinos y la avanzada represiva. Si se pierde de vista esto, o sea el blanco en Macri y los gobiernos que aplican su política de ajustes y entrega, entramos en su juego. Por el contrario, hay que apuntalar la lucha y masificarla porque está demostrado que la lucha introduce grietas y divisiones por arriba y une al pueblo. Por eso hay que ir al encuentro del debate en cada lugar de trabajo o estudio, sosteniendo que el gobierno va por más ajuste, represión y flexibilización con sueldos por productividad y presentismo en los docentes y estatales. Vamos con todo al paro de 48hs, por una gran marcha y acto en Plaza de Mayo, y un parazo de la CGT y las CTA’s el 6 de abril.





