Aborto: la mamá de Ana María Acevedo en el Congreso

El caso de Ana María es conocido mundialmente por la crueldad con la que fue tratada la joven de 20 años, que falleció de un cáncer de mandíbula luego de que el Comité de Bioética el Hospital Iturraspe de Santa Fe se negara a practicarle un aborto y el tratamiento necesario para salvar su vida.

Norma empezó su exposición contando cómo Ana María antes de quedar embarazada había solicitado una ligadura de trompas, ya que le habían recomendado que no tenga más hijos. Luego relató el calvario que tuvieron que sufrir ella, su esposo y principalmente su hija y sus tres nietos que, ahora huérfanos, están a su cuidado: “Yo peleé para que le saquen el embarazo y poder seguir con el tratamiento, pero no lo quisieron hacer. Yo les decía que ella no era sola, ella tenía tres hijitos para criar y los hijos la están esperando. (…) A los seis meses del embarazo le sacaron la criatura que vivió 24 horas y ella a los catorce días falleció. Desde que le hicieron la cesárea hasta que falleció no hubo ningún doctor que la haya atendido, la abandonaron de todo.”

“Yo pido que se haga justicia por mi hija y que se haga el aborto legal para que a ninguna otra mujer le pase lo que le pasó a mi hija. Ni una. Que no sufra como sufrimos mi hija y yo. Los médicos me dijeron que yo me iba a ir del hospital Iturraspe con dos vidas, y me fui sin ninguna. Yo quería que mi hija viviera, que pudiera criar a sus tres hijos.” “Yo lo que pido es que den una oportunidad a las mujeres para vivir, que no dejen tantos chicos que sufran sin madre.”

También reclamó “que los curas no se metan en la vida de las personas (…). Aldo Martínez, el cura que está en ‘Radio Amanecer’ de Reconquista, a mí me trató de asesina porque dijo que quise matar una criatura (…) y ahora él cayó preso porque violaba a las criaturas, con otro cura.”

Para finalizar, afirmó: “Nunca leí pero ahora voy a leer” y lo hizo con el siguiente poema: “Si por haber nacido hembra me condenan, como si fuera delito mi pobreza, mi nombre es Ana. Si por ser mujer me condenan como si fuese pecado en esta tierra, mi nombre es Ana. Si por haberme hecho madre me condenan los hombres que tienen en sus manos tantas ausencias, mi nombre es Ana. Más castigo lleva el hombre en su conciencia por haber matado sin piedad tanta inocencia. Si mi delito fue ser pobre, ser madre o ser mujer, ¿de qué vientre nació quién me condena? Mi nombre es Ana.”

Si bien era un caso de aborto legal sin lugar a dudas, Norma hoy lucha por la legalización del aborto por decisión de la mujer. Porque mientras no lo sea, va a haber quienes desde un lugar de poder se arroguen el derecho de imponer su moral o sus creencias por sobre el cuerpo, la salud y la vida de las mujeres.