Mirian Bregman, la candidata de la izquierda trotskista, nos propone discutir cómo sería un gobierno socialista a partir de las elecciones de 2027. Es un debate que nos distrae de lo que los revolucionarios tenemos que discutir realmente para llevar a la práctica: impedir la consolidación del neo-fascismo en nuestro país, derrotando la reelección de Milei que apuntalan Trump y Peter Thiel en la Argentina.
Nadie niega el posicionamiento y la sistemática denuncia de Bregman contra el gobierno de Milei. Pero hoy ser consecuente en la lucha contra Milei es unirse para derrotar su reelección. Y ésta es la tarea que la izquierda trotskista que encabeza Bregman no acepta.
No aceptan unirse, y es ahí donde dejan de ser consecuentes en la lucha contra Milei y sirven para dispersar el voto opositor.
La cuestión central no es que bajo la candidatura presidencial de Bregman entren algunos diputados más de izquierda al parlamento. La tarea principal del pueblo argentino y de las fuerzas revolucionarias verdaderamente consecuentes es derrotar la reelección de Milei, que impondría una consolidación reaccionaria y un destino nefasto para nuestro pueblo y nuestra patria. En ese caso, cualitativamente nada cambiarían uno o dos diputados. Habría triunfado la reacción. Dispersar el voto opositor le sirve a Milei, no al pueblo.
La única manera de acumular fuerzas revolucionarias y antiimperialistas es luchando contra el gobierno de Milei en las calles y uniendo para derrotar su reelección e imponer otro rumbo. Esta es la tarea y el camino hoy para avanzar en la liberación nacional y social.






