Ecuador: Disolución del Parlamento y nuevas elecciones

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En las últimas semanas, Ecuador fue noticia por la decisión de su presidente, el derechista Guillermo Lasso, de disolver el Parlamento y convocar a elecciones presidenciales en seis meses. Esta medida fue tomada apelando al mecanismo de “muerte cruzada” que establece la Constitución ecuatoriana, la cual podría aplicarse en caso de estado de conmoción interior. Lo cierto es que la resolución de Lasso ocurre luego de la fuerte derrota sufrida en las elecciones de febrero, que fue capitalizada por la oposición referenciada en el ex presidente Rafael Correa, y en medio del proceso de juicio político a Lasso por corrupción llevado adelante en el Parlamento. Con la medida de Lasso, se congela el proceso de juicio político en su contra.

Por su parte, Correa, que se encuentra exiliado en Bélgica y sentenciado por la Justicia ecuatoriana a ocho años de cárcel por corrupción, denunció la decisión como una “maniobra ilegal”, a la vez que puso el foco en lograr un triunfo en las próximas elecciones.

Por otra lado, la Corte Suprema ecuatoriana se manifestó como incapacitada para decidir si corresponde o no definir el estado de conmoción interior, por lo que dejaría correr la medida.

Con una economía dolarizada, el pueblo viene sufriendo medidas de ajuste, que muestran las consecuencias antipopulares de esa dolarización, agravada por las políticas de derecha de los gobiernos de Lenin Moreno y Guillermo Lasso. En junio de 2022, el aumento del precio del combustible desató un estallido popular con cientos de miles en las calles, y varios muertos por la represión. Este hecho llevó posteriormente a la derrota electoral de Lasso en febrero. Ecuador es el mayor país del mundo en adoptar el dólar como moneda (aparte de Estados Unidos).

La situación de Ecuador muestra la inestabilidad política que recorre los países de la región, en los que el hecho de que un gobierno sea electo no significa que vaya a terminar su mandato. Así se vio también en Perú, aunque allí la caída del presidente no fue causada por la convulsión social sino por la campaña destituyente iniciada apenas asumió. Esta inestabilidad es también una expresión de un momento de crisis del sistema capitalista imperialista y la disputa interimperialista a nivel global, particularmente entre EEUU y China, que se manifiesta en América Latina a través de esta agudización de los conflictos sociales y políticos.