El trabajo barrial de Liberación Popular de CABA

Medio centenar de compañeras y compañeros de Liberación Popular se reunieron el pasado sábado 29 de noviembre en el local de la organización en Villa Soldati para debatir sobre la situación política y el trabajo que se viene llevando adelante en barrios y asentamientos de CABA. El plenario fue abierto por la coordinadora barrial de CABA, Silvia Aquino y estuvieron presentes también el coordinador nacional Guillermo Rocha y el provincial Sergio Párraga. Además de analizar la situación, el plenario eligió una nueva Mesa Directiva y debatió sobre las iniciativas en cada barrio, destacando los merenderos como uno de los ejes para enhebrar a los vecinos del barrio.

Enfrentando a Milei

Como parte del balance de la jornada, al cierre Guillermo Rocha –coordinador nacional– destacó que “han sido dos años muy duros porque ha habido un ataque reaccionario contra todos los movimientos sociales y contra todas las organizaciones populares, particularmente a los que vienen del movimiento piquetero”. Analizó que el gobierno “les atribuyen la causa de la pobreza, cuando en todo caso [los movimientos sociales] luchan por mecanismos paliativos de esa pobreza”. Aunque concluyó que “políticamente [esta organización social] no busca paliativos, sino que a partir de que se armó Liberación Popular, la política ya nos presidió explícitamente. (…) Porque sabemos que la política es lo determinante para cambiar la realidad.”

Silvia Aquino reforzó el ataque especial contra las colectividades migrantes por parte de este gobierno recordando que “Milei, a los que somos extranjeros, nos ha puesto como una amenaza para no salir a la calle. Donde nos dice de que si salimos a la calle a pelear, nos van a hacer causas y nos van a deportar. A muchos ha causado miedo. Pero hemos hecho campaña estos dos años contra Milei, hemos salido a las calles, hemos luchado….”

Acción de masas en el barrio

Integrado al contexto general, se destacó la importancia de los merenderos como un ámbito de organización barrial que no se queda sólo en los integrantes de Liberación Popular. Ejemplificando algunas situaciones de la solidaridad colectiva, Silvia Aquino describió: “Nosotros cuando no vienen a buscar nuestro merendero, sabemos qué vecino no vino, (…) qué niño no vino a buscar. Preguntamos qué pasó con ese niño. Que es una forma de cuidarnos también. (…) Antes venía la mamá, venían porque el papá trabajaba; pero ahora los dos están trabajando. El niño tiene que venir a buscar solo.”

La cooperativa y los planes sociales

Una de las resoluciones importantes de Plenario fue transformar el local en un salón de usos múltiples. Actualmente tiene gran parte de su superficie ocupada con máquinas de coser, pero que no se usan debido al ataque del gobierno a las organizaciones cooperativas y la fuerte caída de trabajo en el rubro. En otro momento, en el local se confeccionaron 100 mil barbijos Atom Protect durante la pandemia. Hoy, el contexto obliga a aprovechar de otras formas el espacio llenándolo de actividades.

Sergio Párraga, actual coordinador de provincia de Buenos Aires, aprovechó la ocasión para recordar que el 4 de octubre del año que viene la cooperativa Lucha y Trabajo cumple 20 años. “No es poca cosa haber estado 20 años sosteniendo una cooperativa legalmente”, remarcó.

Sin embargo, advirtió que “los tiempos cambian” y “así es como se terminó un periodo de 30 años de planes sociales”. Recordó entonces la creación de los planes sociales en 1997 con la pueblada de Cutral-Có en Neuquén, protagonizada por los obreros despedidos de YPF privatizada. “Después surgieron miles de organizaciones y vino el 2001. (…) Después del 2005 empieza todo un movimiento grande de creación de cooperativas y nosotros empalmamos ahí. Porque lo que queríamos era no vivir de planes sino tener un acceso a un puesto de trabajo. A veces autogestionado, otras veces a través de la lucha, por convenios con los distintos gobiernos nacionales, provinciales y local. Pero eso también tiene un límite, así como se está terminando el plan de social.”

Hoy se siguen realizando trabajos de limpieza contratados por la Unidad de Gestión de Intervención Social (UGIS) de GCABA. No se trata de “planes sociales” sino de trabajo realizado para el GCABA y remunerado a través de cooperativas. Pero también el gobierno porteño de Macri ha aprovechado el contexto “antipiquetero” para reducir el monto pagado en términos reales. El aumento por las tareas cumplidas es otro de los reclamos de la organización.