Los sueldos en nuestra provincia están entre los más bajos del país. El gobierno zamorista administra la miseria con flexibilización y persecución, despidiendo y patoteando a los que luchan. Tanto en educación como en salud, cada concesión que ha otorgado el gobierno ha sido tras duros conflictos que implicaron grandes sacrificios para los trabajadores. En el interior pobre del campo, el gobierno va cercando a las comunidades -sin resolver caminos ni agua potable- a la vez que le entrega tierras a grupos terratenientes. Según el INDEC, en Santiago Capital y La Banda la pobreza alcanza el 45,4% y la indigencia el 13,1%.
Por su parte, el gobierno nacional de Macri también profundiza la flexibilización y la baja de los “costos” laborales. Por eso, durante el conflicto docente de 2016, al fin de cuentas el entonces ministro de Educación, Esteban Bullrich, terminó apoyando al gobierno zamorista en contra del reclamo docente. Por otra parte, han salido denuncias públicas sobre el narcotráfico en la provincia pero el macrismo más que promover la investigación parece estar en un pacto de encubrimiento. Por eso seguimos reclamando verdad y justicia en el caso de Marito Salto. Y nos duele otro desaparecido en democracia, Santiago Maldonado, durante la represión de Gendarmería.
Los trabajadores y el pueblo queremos cambiar esta realidad. En lugar de un Estado que sostenga el hambre y la pobreza, necesitamos un Estado activo en el desarrollo productivo y que reclame su reparación histórica en cuanto a la coparticipación federal. En el contexto de dispersión de fuerzas populares, el 22/10 llamamos a votar contra Zamora y contra Macri, apoyando al FIT u otras opciones populares en las elecciones. Para reagrupar fuerzas, votá seguir luchando.
Corresponsal





