“Buenas tardes, compañeras, compañeros. Saludamos la presencia de todos ustedes, sabemos que es un esfuerzo que estén acá. Vivimos horas dramáticas. Vengo del plenario de La Patria es el Otro, el frente con el que venimos trabajando con Axel Kicillof. Allí se abordaron debates que hoy también vamos a tocar acá. Resistir la ofensiva reaccionaria de Milei y Trump es la convocatoria para este plenario de Liberación Popular.
Fue un año que arrancó con el repudio a lo que había dicho Milei en Davos. Después vino la estafa Libra, en el marco de la continuidad de las luchas del Garrahan, de la universidad, por los discapacitados y los jubilados. También de la detención y las movilizaciones por Cristina. El esquema económico del gobierno no se sostenía. Pero vino el acuerdo con el Fondo, le inyectaron 20 mil millones de dólares y lograron triunfar en Capital con Adorni y el sometimiento del Pro.
Luego, aún con los 20 mil millones, el dólar pasó de $1.050 en abril a $1.450 en septiembre. O sea, casi un 40% en seis meses. Este plan económico es tan aperturista de las importaciones que rápidamente se fueron quedando sin dólares, además de todo lo que fueron pagando de deuda. Entonces nuevamente entró en tela de juicio si esta “estabilidad” que fabricó Milei iba a aguantar.
Además vino lo de la corrupción y el robo a los discapacitados con el 3% de Karina y luego la derrota de Milei en la Provincia de Buenos Aires. Un triunfo de Kicillof basado en una coalición con los intendentes, que funcionó, cuestionando la política Milei en términos de la política bonaerense. Y ahí le sacamos 14 puntos de ventaja.
Luego salta lo de Espert y su vínculo con el narcotráfico. Lo íbamos llevando hacia una derrota al gobierno. Pero acá viene el punto que señala el documento de LPO y que también nosotros venimos planteando, y es que el injerencismo de Estados Unidos y de Trump definió la elección.
Hubo directamente un nuevo salvataje económico para emparchar esto que ya se caía. Se desmoronaba lo que es el centro de la mentira de ellos: “que el mercado nos va a ordenar, nos va a hacer progresar y nos va a estabilizar”. Con 20 mil millones no alcanzaba, entonces ofrecieron 20 mil más del JP Morgan, que después de la elección se esfumaron. Van a darle 5 mil ahora para pagarle al Fondo en enero.
La injerencia colonialista de EEUU y la disputa mundial con China
“Somos un país dependiente, pero ahora con un nivel de injerencia imperialista que ya tiene rasgos semi coloniales. Más allá de que tenemos ocupadas las Islas Malvinas, acá hay un cambio político, que es el colonialismo y la injerencia abierta. Inclusive ahora Estados Unidos pirateó un buque petrolero y está preparando una acción militar contra Venezuela y también amenaza a Colombia.
Ha cambiado abruptamente el escenario político, tanto en la Argentina como en el mundo. El documento de La Patria es el Otro dice: “La llegada de Milei a la presidencia se da en un contexto de fuerte disputa por la hegemonía a nivel mundial entre una potencia decadente como Estados Unidos y una emergente casi irrefrenable como es China. Todo en un marco de consolidación de esta etapa del capitalismo en el cual lo financiero se impone y predomina por sobre lo productivo generando altísimos niveles de concentración económica, megamillonarios como nunca se había visto a lo largo de la historia…”. Y sigue… Pero éste es el arranque del documento, porque no podemos entender cómo volvió a ganar Milei sin este injerencismo y que hay detrás.
En esa disputa por la hegemonía del capitalismo monopolista financiero, Milei se alinea con Estados Unidos en lo político y en lo militar, pero en lo comercial nos está inundando de productos de China. Porque la dependencia tanto del swap de 20 mil millones de EEUU, como del de 5 mil millones de China pesan para el pago al FMI en enero.
El repliegue de EEUU y su agresividad en latinoamérica
“A Estados Unidos le está costando sostener su hegemonía. Se expandió tanto, tiene tantas bases en el mundo y se metió en tantos conflictos… Pero además, para explotar más a los obreros, deslocalizó sus empresas y las puso en China, asociándose. Engordaron a su oponente y ahora tratan de desmontar eso…
Estados Unidos tiene una situación de debilidad que explica su repliegue de Europa, su repliegue de Medio Oriente y que se concentre en América Latina. Estamos en el centro de la disputa entre esas dos potencias. Y el otro centro de disputa es el sudeste asiático por el control del Mar Índico y del Pacífico. Intentan controlar lo que rodea a China, empezando por Taiwán.Porque China no logra ser hegemónica en esa región donde está Japón, Corea del Sur, Australia y Filipinas, que trabajan con Estados Unidos. Así China podría ver bloqueada su salida comercial.
Sobre Latinoamérica, Estados Unidos dice: “Yo me repliego de todos lados y me hago fuerte acá.” Pero China ya tomó sus posiciones también en la región, con lo cual nosotros estamos soportando un injerencismo colonialista abierto de Estados Unidos y esta invasión de productos chinos que amenaza con no dejar industria nacional en pie, inclusive hasta las monopólicas, algunas europeas, o mixtas como Techint, que es ítalo-argentina.
Estamos sufriendo esta disputa en carne propia. Muchos de los que están acá se dedican a la costura. Se importan los fajos de ropa usada de Estados Unidos y se importa la ropa nueva de China y se quedan sin trabajo.
Entonces, tenemos que definir ante esta disputa por la hegemonía mundial, que nuestra postura es de no alineamiento, reconociendo un enemigo principal hoy, en nuestro país y en la región, que es Estados Unidos, que se ha vuelto altamente agresivo y que avanza en presentar un frente de guerra sobre Venezuela. Definir el no alineamiento no quiere decir dejar de precisar un enemigo principal. Y reconocer un enemigo principal, no quiere decir dejar de definir el no alineamiento en la disputa interimperialista por la hegemonía mundial.
El industricidio también mata la salud y la educación pública
“Van al cuestionamiento mismo del proceso fundacional de la Argentina. ¿Por qué? Porque algo caracteriza a la Argentina es que dentro de los países sudamericanos desarrolló una industria. Una industria que tuvo siempre peso extranjero, pero también que después de la Primera Guerra Mundial con Mosconi e Irigoyen, y aún más después de la Segunda Guerra Mundial con el peronismo, dio un salto en el desarrollo de la industria nacional, vertebrada desde lo estatal, con YPF, con SOMISA y muchas otras empresas del Estado.
Todo eso fue barrido por el menemismo. La dictadura empezó a cerrar la industria nacional privada y montó a fondo el mecanismo financiero de dominación. Y ahora con Milei están cerrando de 30 empresas por día y van dos años. Ellos apuntan a que Argentina funcione basada en Vaca Muerta, en la minería y la exportación de soja y algunos productos agropecuarios. ¿Y lo industrial? Borrarlo, porque su política borra en gran medida el consumo interno. Lo que se llama “peruanización”. Está conectada la desindustrialización con terminar con el hospital público, con terminar con la educación pública. Ahora, para Bullrich ya hay que eliminar el PAMI. No tienen un límite, si la resistencia no los para.

¿Cómo Milei pudo juntar el 56% hace 2 años y el 41% ahora?
El injerencismo funcionó arriba del temor a un “lunes negro”, donde se disparara el dólar y la inflación, con los salarios planchados por la recesión. Pero también hay un rechazo a que “volvamos a lo anterior”, donde entran factores no solo económicos: inseguridad, narco, menos piquetes y desde ya la campaña contra CFK y las causas por la obra pública.
El 41% en realidad es menos, porque votó el 68% del padrón. Y aun sacando a los votos de clases altas y sus lugartenientes gerenciales, beneficiados realmente por Milei, igual hay que sumar sectores que votaron Provincias Unidas u otras fuerzas provinciales y que en una polarización, caen de lado del anti peronismo.
Hay una atribución de los efectos de la crisis del capitalismo de 2008,que afectó a todo el mundo, a los planes y el asistencialismo estatal que aquí amortiguaron hasta hacerla inicialmente imperceptible. El gobierno de CFK entonces, hasta salvó a General Motors de la quiebra con un crédito de 600 millones de dólares y subsidió en general a la industria. El proceso inflacionario iniciado en 2012 y el déficit fiscal es atribuido por Milei al costo de la asistencia social y “los derechos que alguien paga”; y no al ciclo recesivo del capitalismo que llevó al actual nivel de endeudamiento de la mayoría de los países del mundo, que así huyeron para adelante. Y luego se sumó la pandemia.
Desde 2012 al 2023 y hasta el presente con Milei, la inflación fue el mecanismo que redujo el poder adquisitivo de los salarios y jubilaciones. Y además generó angustia cuando creció en los últimos años. El kirchnerismo y el gobierno del FdT fueron negadores sistemáticos de esto y Milei lo aprovechó, reforzando la mentira que exime al capitalismo y atribuye como única causa de la inflación a las medidas que amortiguaron la crisis del sistema. Y que inclusive permitieron llegar sin recesión hasta la devaluación que el FMI le exigió a Massa en septiembre de 2023.
Sobre esa base es que entra en un sector de trabajadores y pobres la idea de que “es mejor que nos ordene el mercado y no el Estado” y que “si aguantamos, la estabilidad de Milei traerá crecimiento”, más si el gobierno es amigo de EEUU, que imprime los dólares. De ahí también la fantasía dolarizante. Pero lo que ha traído la política de Milei y Caputo es una recesión galopante, cierre de empresas y despidos. Por eso Milei perdió votos, aunque no todos los que hubiésemos querido. Y algunos que venían para no votarlo, volvieron a hacerlo ante el riesgo de que “volviera lo anterior”.
Algunos nudos de balance
“Hay un mal balance de los planes que crecieron con Macri bajo el nombre “Salario Social Complementario” y se multiplicaron en la pandemia como “Potenciar Trabajo”, que se asignaban en gran medida a través de organizaciones sociales. En algunos casos con contraprestación comunitaria como nosotros y en otros nada. Que una familia tuviera cinco planes y la de al lado nada, generó una fractura en las barriadas. La mayoría de los beneficiarios mayores además tenía trabajos informales, pero en la juventud fueron un paliativo de la desocupación estructural. La propaganda reaccionaria los presentó como “la fábrica de vagos”. Los planes fueron una creación del Banco Mundial en los ‘90 para amortiguar la desolación de las privatizaciones. Y las fuerzas populares los dieron vuelta parcialmente, para transformarlos en organización barrial y lucha.
La existencia de empleados del Estado que cobran sin trabajar, terminó repercutiendo entre los propios estatales que laburan. También el kirchnerismo generó durante años una herida en los obreros industriales bajo convenio de ramas con más ingreso con el impuesto al salario, que imponía como “solidario”. A la vez que la asignación familiar de la mayoría de los trabajadores bajo convenio era insignificante frente a la AUH, como si sus hijos no valieran. Aunque esto con Milei se profundizó. Paro para ir a lo de fondo.
El gobierno de Frente de Todos entró en el laberinto de las condiciones del FMI, en vez de clavarse en “pagamos la deuda legítima y no pagamos la ilegítima y la sobretasa”. Ya venía de recular con Vicentín. Se negó a ver el fracaso neodesarrollista que implicó giro opositor de la UIA en 2022, marcado ya por un alineamiento internacional, y les permitió a esos monopolios fugarse los 20 mil millones de dólares que le dejaban dos cosechas récord. Después vino la sequía en el último año. Huyó hacia adelante por la vía inflacionaria de la emisión y las Leliqs. Después estuvo el descontrol de los precios de los alimentos que manejan 30 empresas; y no tenés, pero tampoco se avanzó en una YPF de los alimentos. Esas cuestiones fueron el punto de inflexión al retroceso. Porque si vos no atacás y avanzás, se te viene encima y acá estamos.
Las primeras leyes de la ofensiva reaccionaria
“Vamos a sufrir la ofensiva reaccionaria porque sufrimos una derrota en la elección de octubre. Y tres derrotas seguidas abrieron una crisis en el peronismo y en el frente popular. Milei emerge en la crisis del Frente de Todos donde se agota y queda aislado el plan neodesarrollista iniciado con la caída de la convertibilidad a fines de 2001. Es un nuevo periodo político nacional en el marco del nuevo período internacional que se abre con la guerra de Ucrania y la disputa abierta entre EEUU y China. Entonces hay un proceso de reagrupamiento popular y de programa grueso planteado.
Una ofensiva va a ser la reforma laboral para abaratar los despidos y alargar la jornada. La reforma fiscal para que paguen menos los monopolios. Otra para subir la edad jubilatoria. Una reforma de la salud y también una reforma educativa, donde plantean que lo central sea la educación privada y la familia. O sea, ir en contra del rol del Estado en la educación. Nos quieren llevar antes de Sarmiento, ya no solo antes de las conquistas sociales con el peronismo.
Entonces, el punto para lo que estamos en este plenario es, no para no ver la derrota, o no para ver lo dramático de la situación, sino para ver ¿por dónde están los puntos en que tenemos que apuntar a hacernos fuertes en esta situación dramática y dónde están los puntos de debilidad de ellos? Porque algunos puntos de débiles tienen.
Las debilidades de Trump y Milei
El plan de Milei está basado en el alineamiento con EEUU e Israel y el respaldo de Trump. Para empezar, entonces el punto de debilidad que tienen es que está en tela de juicio la hegemonía mundial del sistema imperialista. Estados Unidos no tiene asegurado el dominio frente a China. Por otro lado, la situación interna de Estados Unidos no mejora y el año que viene hay elecciones. La reciente derrota de Trump en Nueva York, Seattle y particularmente en Miami, donde siempre ganaban los republicanos, muestra que tienen un problema. Y el trasfondo de ese problema puede ser que se está gestando una crisis de superproducción relativa mundial con epicentro financiero en EEUU, que se dispare con la ruptura de la burbuja especulativa creada alrededor de las empresas de IA.
Localmente, “la estabilidad” económica, el caballito de batalla de Milei tiene hoy dos o tres cuestiones en lo inmediato. Uno es la imposibilidad de mantener el precio del dólar pisado porque los deja sin reservas. El otro es la recesión, que es brutal. Encima están cebados por el resultado de las elecciones y les van a bajar los impuestos a los monopolios y a favorecer los despidos. Y con menos impuestos, más recortes presupuestarios. Ellos, igual que Macri, creen en la teoría de “la confianza” de los inversores como motor de la economía. Y con más recortes, más reforma laboral y menos impuestos, más “confianza” inversora. Con esa teoría pensaban que estaríamos a esta altura en una reactivación. Pero la realidad es todo lo contrario. Ganaron con 41%, no arrasaron, y la gravedad de la situación se siente. Además la tensión con los gobernadores por las partidas provinciales no baja, y se va a agravar si reducen impuestos coparticipables.
Con Macri se rompió la separación de roles entre empresarios y gobierno, con el verso de la “meritocracia” y de que no necesitaba robar porque ya era rico. Pero cuando su gobierno cayó en desgracia fue claramente identificado como un gobierno de los empresarios para su beneficio y curros. Milei es un economista de los monopolios adosado a Israel y EEUU de una manera ya alevosa. Y todas las medidas que vienen son directamente contra los trabajadores, el pueblo y la Nación. Milei, al igual que Macri, no tiene fuerza propia organizada en los sindicatos, ni en los centros de estudiantes, ni en las uniones vecinales. Igual que a Macri, lo apoyan las cámaras empresariales.
Tenemos una grave situación, pero nuestro enemigo también tiene debilidades importantes. Ahora lo que toca es resistir. Y si se abren estas debilidades, una crisis, podremos pasar al contragolpe. Resistir y crecer desde los movimientos de masas, desarrollar Liberación Popular y reagrupar social y políticamente, pegándonos bien abajo. Es un año que el centro va a ser la lucha social de resistencia, no hay elección. Hay que desgastarlo hasta encontrar el punto de debilidad y de quiebre buscando pasar a la contraofensiva.





