El jueves 7 más de mil trabajadores de Volkswagen Pachecho recibían en sus manos la carta que escribió Nancy para denunciar la muerte de su hermano Walter Agüero, quien sufrió un accidente y luego de tres días hospitalizado falleció.
Más tarde familiares, amigos y compañeros de Walter cortaron colectora de Panamericana a la altura de Henry Ford para exigir justicia. Nancy, decía que “hasta el día de hoy los de la fábrica no dijeron nada, no se acercó a la familia ni nada. Una notificación diciendo lo sentimos, nada más que eso. Entonces queremos que no quede en la nada lo de él, que se cambien las reglas de ahí adentro, tanta inseguridad porque esto fue negligencia de ellos”.
Al grito de “Volkswagen culpable, justicia por Walter” se marchó hasta las puertas de la fábrica donde se guardó un minuto de silencio en memoria y respeto por Walter.
La inseguridad laboral
La noche del jueves 16, Walter se encontraba transportando tanques de solvente con un autoelevador, cuando se produjo una explosión que lo hirió severamente, dejando el 75% de su cuerpo con quemaduras de tercer grado. Fue ayudado por sus compañeros, y debió esperar 50 minutos que llegue una ambulancia. Luego de tres días falleció en el hospital.
Su muerte no fue casual. No fue por un error o imprudencia de su parte. Walter se encontraba trabajando con las condiciones que le impone la empresa Linser, condiciones permitidas por Volkswagen que promueve las tercerizadas para abaratar gastos, realizando tareas de operario, encuadrado en una empresa de maestranza y sin ninguna protección para realizar un trabajo que es insalubre.
El compañero se encontraba trabajando sin ropa ignifuga, con un autoelevador en mal estado (que hacía chispas), transportando un solvente altamente inflamable durante la noche, en un lugar casi sin iluminación. No se cumplieron los protocolos de incendio, no habían matafuegos suficientes y la empresa no habilitó a la ambulancia para que saliera del predio de la planta por lo que el compañero estuvo alrededor de una hora esperando para ser trasladado. Condiciones en las que hoy siguen trabajando sus compañeros.
Mentiras y amenazas para tapar todo
Los que estuvieron presentes aquella noche tienen prohibido hablar del tema y se hacen correr versiones mentirosas que apuntan a ensuciar a Walter y responsabilizarlo por el accidente que terminó con su vida.
En el mismo sentido fue el ataque sufrido por Javier “Mancha” Aparicio, trabajador de Volkswagen (ex delegado opositor al oficialismo del SMATA y militante del PTS). El jueves 14 a la salida del turno mañana se dirigió a su automóvil que se estaba en el estacionamiento privado de la empresa y se encontró con un claro mensaje mafioso: las cuatro cubiertas tajeadas y todo el contorno del auto rayado. Esto sucedió al día siguiente de que el compañero denunciara el hecho en una nota televisiva.
Superganancias y precarización
Este año Volkswagen volvió a quedar número 1 en ventas mundiales facturando sumas millonarias, mientras tienen operarios tercerizados con sueldos miserables y en terribles condiciones de trabajo. No satisfechos con esto exigen más. Así su CEO en Argentina en una nota para La Nación, a la vez que anuncia inversiones millonarias, dice que hay que “mejorar la productividad” de las plantas locales.
SMATA: más que sindicato, jefe de recursos humanos
En el mismo sentido que el CEO de la empresa, el sindicato apretó en asamblea general a los laburantes planteando frente a las suspensiones que había que dejarse de joder y ponerse las pilas con el laburo, haciéndolos responsables por la situación de la fábrica. Con la muerte de Walter no fueron capaces de hacer ni una hora de paro. Así muestran lo que vale para ellos la vida de un compañero: nada.
Mientras movilizaron con bombos y platillos para acompañar el tratamiento de la “Ley de Autopartes” en el Congreso, una ley hecha a la medida de los monopolios imperialistas. Como siempre, trabajando para sus verdaderos patrones.
Corresponsal





