El 7 de abril se llevaron a cabo las elecciones en Río Negro. Con un amplio margen se ubicó en primer lugar la lista Juntos Somos Río Negro, partido del actual gobernador Weretilneck, resultando electa la fórmula Arabela Carreras- Alejandro Palmieri (52,63%). Un primer análisis tiene que ver con que luego de su estrepitosa derrota en las legislativas del 2017, el gobernador se dio un doble trabajo. Por un lado, concesiones a los estatales para apaciguar el descontento social, como pasar a planta permanente a casi 3000 trabajadorxs a semanas de las elecciones, y la cooptación de dirigentes como el otrora opositor Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Río Negro, que apoyó públicamente a lista de Weretilneck. Asimismo, la complicidad de la dirigencia de Unter (docentes) que al igual que ATE solo realizaron medidas de fuerza nacionales, ni un solo paro provincial durante el 2018 y lo que va del 2019. Esto en un contexto de paritarias a la baja, muy lejos de la inflación, garantizando el saqueo al bolsillo de lxs trabajadorxs.
El otro trabajo que se dio Weretilneck fue, al igual que el MPN en Neuquén, buscar durante la campaña despegarse del gobierno nacional desde lo discursivo, a pesar de haber sido uno de los gobernadores aliados del mismo y de sostener y garantizar cada medida de ajuste del macrismo. Esto efectivamente llevó a que gran parte de la masa separara a Weretilneck de Macri, que se sumó a un discurso desde lo “provincial” buscando diferenciarse tanto de Macri como del kirchnerismo. En los hechos, el macrismo llamó a votar a Juntos Somos Río Negro poniendo por delante su necesidad de que no gané la lista del FPV. Este explícito apoyo se sumó al del PJ liderado por Miguel Pichetto y al de dirigentes del radicalismo provincial. Con este sostén, sumado a una campaña publicitaria que copó todos los medios y al desembolso de miles de “ayudas económicas” (compra directa de votos) en los días previos, Weretilneck logró su objetivo y se apresta a candidatearse para senador en octubre.
Todos estos apoyos también configuraron la debacle de Cambiemos que obtuvo solo el 5,66% de los votos, con lo que la estrategia de Macri de jugarse todo a que no ganen los K, entra en un terreno más que pantanoso. Finalmente, y a partir de los lazos que viene tejiendo el gobierno provincial con Pichetto, los resultados de estas elecciones buscarán ser aprovechados, al igual que en Neuquén, principalmente por el sector de Alternativa Federal y su “tercera vía”.
Volviendo a los resultados, en segundo lugar quedó la lista del FPV encabezada por Soria (34,97%). Aparte de lo expuesto anteriormente, este porcentaje también se explica por el rechazo de parte de la población a la figura de Soria, que configuró un voto antisorista (similar al voto anti-K a nivel nacional). En nuestra declaración (ver Vamos! 138) abordábamos los límites de este frente en cuanto a su heterogénea composición de sectores populares y sectores de las clases dominantes. Nuestra posición expresada en dicha declaración fue bien recibida por amplios sectores que no ponían sus esperanzas en Soria pero entendían la necesidad popular de derrotar a Weretilneck y Macri.
En este sentido, pudimos expresar y dar herramientas a dicha corriente, lo que, a pesar de los resultados electorales, nos pone en mejores condiciones de confluir con estos sectores y afianzar lazos, en camino a la conformación de una herramienta propia, el Movimiento Popular Liberación en nuestra provincia, que nos permita desde la lucha continuar abonando el camino para liberación nacional y social.
Corresponsal






