Según los últimos datos difundidos oficialmente por el INDEC, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del mes de junio de 2017 creció 4,0% respecto del mismo mes de 2016 y el Estimador Mensual Industrial (EMI, que mide la actividad industrial) de julio de 2017 presenta una suba de 5,9% con respecto al mismo mes del año 2016. En el acumulado de los primeros siete meses de 2017 en su conjunto, el EMI registra un crecimiento de 0,8%, en comparación con el mismo período del año anterior.
Particularmente la construcción creció un 20,3% en comparación con el año anterior. La industria había caído 4,6% en 2016 y la construcción había caído 12,7%. El INDEC muestra ahora estadísticas positivas aunque están medidas en comparación con los pésimos números de junio de 2016. Aun así, algunos sectores, como el textil y sustancias y productos químicos, siguen cayendo.
Lo que no se recupera al compás de estos números difundidos por el INDEC es el consumo masivo de bienes. Según la CAME, las cantidades vendidas por los negocios minoristas pymes cayeron 0,3% en agosto 2017 frente a igual fecha de 2016. Y se está comparando con un mes del año pasado en el que las ventas se habían desplomado 7,4% anual. Las ventas en supermercados cayeron 1,2% y centros de compras 5,1%, según datos oficiales. Esto no está desligado del agravamiento de los problemas de empleo.
Recientemente el gobierno difundió datos mostrando un crecimiento del empleo. Por ejemplo de mayo 2016 a mayo 2017 registran 176.220 trabajadores registrados más. Sin embargo, el Ministerio de Trabajo incluye dentro del empleo registrado a los “monotributistas sociales” (de programas estatales, con ingresos no mayores a los $6.000 mensuales) y a los monotributistas (que representan formas de flexibilización y evasión de aportes y contribuciones patronales, y tienen ingresos hasta un 30% menores a los asalariados registrados). Según los datos oficiales, estos nuevos empleos registrados se distribuyen en:
• 59.000 monotributistas y autónomos
• 43.700 monotributo social y empleados de casas particulares
• 42.700 asalariados públicos
• 30.800 asalariados privados
Entonces, de ese total de nuevos trabajadores registrados, el 25% corresponde a “monotributistas sociales” y trabajadores en casas particulares. El 33% a monotributistas o autónomos. Y sólo el 18% pertenece a asalariados privados. El 60% corresponde a registros con muy bajos ingresos. Pero además, los 30.800 puestos “creados” de asalariados privados, surgen de una destrucción de 30.000 puestos en ramas como las vinculadas a la industria manufacturera, que tienen salarios superiores al promedio; y de la incorporación de 60.800 nuevos asalariados en aquellas ramas con salarios por debajo de la media, principalmente 35.000 que tienen salarios hasta un 25% menor al promedio (fuentes: ITE Germán Abdala y MTEySS).
En junio se repite la tendencia. De los 31.300 ocupados formales más con relación a mayo, 17.800 corresponden al sector público, 10.100 del monotributo y del “monotributo social”, 1.300 del personal doméstico y 2.700 de asalariados del sector privado. Aunque dentro de éstos, creció en la construcción (6.000) y se achicó en la industria manufacturera (3.500 puestos menos).



