La Multisectorial 21F marcha a su lanzamiento público mediante un congreso nacional que se realizará el jueves 16 de agosto en la CABA. Este frente nació a partir de la movilización del último 21 de febrero cuenta con el impulso del bloque sindical de la CGT liderado por Camioneros, la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma, La Alameda, la Corriente Federal de Trabajadores y múltiples organizaciones sindicales, sociales, barriales, vecinales y de todo tipo. El 21F es novedoso por su amplitud, diversidad y federalismo y ahí radica su principal fortaleza.
En las últimas semanas, los principales referentes de la Multisectorial vienen recorriendo las distintas provincias y ciudades realizando asambleas y constituyendo el 21F en cada lugar. Entre otras, se han realizado reuniones en Córdoba, Bahía Blanca, Tierra del Fuego, Salta, Mar del Plata, Esteban Echeverría, San Fernando, Mendoza, Rosario, Corrientes, La Plata, Partido de la Costa, Escobar, Tucumán, Formosa, Misiones, Chaco, Entre Ríos, Chubut, Neuquén, San Miguel-José C. Paz, La Rioja, San Juan y Jujuy. Para mediados de agosto se proyecta llegar a la conformación de más de 40 multisectoriales, conformadas por más de un millar de organizaciones.
Así, la Multisectorial 21F se ha transformado en un importante centro coordinador de las distintas luchas gremiales, sociales y políticas contra el plan del macrismo y el FMI. En este sentido, cada reunión provincial viene discutiendo y enriqueciendo un Programa de 21 puntos que se pronuncian sobre la mayoría de los grandes problemas que afectan a los trabajadores y a la nación argentina.
El programa rechaza los acuerdos con el FMI, la reforma laboral y plantea la derogación de la reforma jubilatoria, reclama paritarias sin tope y con cláusula gatillo, la defensa de los convenios colectivos de trabajo, la eliminación de las formas de tercerización y precarización laboral, el fin de la especulación inmobiliaria, y frente a los avances tecnológicos propone la reducción de horas de trabajo sin afectar el salario y el cese de los despidos. Respecto de los trabajadores informales, desocupados y de la llamada economía popular, reclama trabajo digno y salarios equivalentes al convenio colectivo de la actividad correspondiente.
En relación con la economía nacional, exige la suspensión de las importaciones indiscriminadas de productos que se pueden fabricar localmente, la defensa y reactivación de las industrias estratégicas estatales, rechaza la extranjerización de la tierra, reclama el restablecimiento de una Junta Nacional de Granos y de las retenciones sobre los sectores más concentrados del agro, las mineras y la banca, propone democratizar el acceso a la tierra en camino a una reforma agraria, la nacionalización de las fuentes de energía, y plantea una reforma monetaria que saque el dinero de la especulación y la vuelque a la producción, teniendo como horizonte la nacionalización de la banca. También plantea medidas en relación con el desarrollo minero cuidando la causa común, los recursos hídricos, la educación y salud públicas, la reactivación de los ferrocarriles, la paridad de género y la democratización de la cultura y los medios.
Respecto de la soberanía nacional, exige la revisión de la deuda pública contraída en los últimos años, desconociendo la que sea ilegal y promoviendo el desendeudamiento, reivindica la soberanía incondicional sobre las Islas Malvinas y plantea una política de no alineamiento reclamando el desmantelamiento y la no instalación de bases extranjeras en territorio argentino. También se pronuncia contra la participación de las FFAA en la seguridad interior y por la derogación de la Ley Antiterrorista.
Finalmente, el programa postula “un gran encuentro de las fuerzas sindicales, sociales y políticas de carácter nacional y popular, con el objetivo de alcanzar un programa y plan de acción que saque al país de la pobreza y la entrega. Por una Argentina justa, libre, soberana, inclusiva y sustentable”.






