Estado de Israel: imperialista y genocida

Bombardeo israelí en Beirut.

El genocidio de Gaza es el primer genocidio transmitido en directo para todo el mundo a través de las redes sociales. La campaña de censura sionista mundial, su peso en los grandes medios y en el control de las redes inicialmente intentó apuntalar el negacionismo y la “justificación” de los drones y bombardeos desde octubre de 2023. Por eso los periodistas palestinos o árabes están entre los blancos priorizados. Pero la demolición sistemática edificio por edificio y las imágenes de los palestinos sobreviviendo entre los escombros, el bloqueo de Israel a la ayuda humanitaria, las masacres en las colas y aglomeraciones cuando tuvieron que permitir su ingreso y el accionar de los francotiradores privilegiando la cabeza de los niños, no dejan margen: es un genocidio.

Desde octubre de 2023, más de 20 mil niños han sido asesinados en la Franja de Gaza por las bombas, los drones y los francotiradores israelíes. En total hay más de 72 mil fallecidos, alrededor de 15 mil desaparecidos, más de 170 mil heridos y casi dos millones de desplazados sólo en la Franja de Gaza. Y para Cisjordania aprobaron recientemente la pena de muerte para los palestinos culpables de “terrorismo” según un juicio sumario a cargo de las Fuerzas de “Defensa” de Israel (FDI).

A esto ahora debemos la ocupación del sur del Líbano por las FDI. Esta nueva invasión de las FDI en el sur del Líbano –que reedita la que duró desde 1985 a 2000– ya implicó un millón doscientos mil desplazados forzosos y nuevas matanzas diarias de limpieza étnica, según advierten expertos en derechos humanos de la ONU (Infobae, 15/4/2026). Allí las FDI han establecido una “zona de seguridad” contraria a todo principio de respeto de naciones reconocidos por la ONU, y han bombardeado redes de agua, escuelas y centros de salud.

Es genocidio

Según la Convención de la ONU de 1948, el genocidio es cualquier acto perpetrado con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal. En Gaza, Israel está perpetrando un genocidio que en esta fase abierta comenzó intentando “justificarse” tras el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023. Pero con el correr de los meses la campaña hipócrita de “victimización” israelí fue quedando al desnudo para el mundo. Ante las evidencias, en noviembre de 2024 la Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra el primer ministro israelí Netanyahu y el entonces ministro de Defensa Yoav Gallant por crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza. La Corte Internacional de Justicia pidió en 2024 garantizar el ingreso de asistencia, detener la ofensiva, preservar pruebas y castigar la incitación al genocidio.

A los hechos y sus imágenes diarias, sistemáticas e inhumanas, incluso luego se sumó el propio resultado de la propaganda fascista del Estado de Israel para cohesionar a su propia población, que en una gran proporción terminó reivindicando el exterminio de todo árabe. Esto también tuvo y tiene su reflejo en las redes. Soldados vanagloriándose de asesinatos de niños y violaciones, colonos despojando de sus casas a los palestinos y todas las agresiones para que se vayan de su tierra y sobre supuestos fundamentos religiosos y étnicos mandantes detrás de las atrocidades. Esto incluyó un soldado israelí destrozando a golpes una estatua de Cristo en el sur del Líbano, donde conviven musulmanes y cristianos.

La religión no es el motor de este genocidio y limpieza étnica, a lo sumo es un elemento utilizado para la cohesión por parte del Estado de Israel nacional e internacionalmente. Muchísimos judíos han proclamado militantemente su repudio al genocidio, justamente rescatando principios de esta misma religión. Incluso algunas corrientes ortodoxas del judaísmo rechazan abiertamente el genocidio de Israel, su militarismo y lo propagan en las redes. Por eso es más hipócrita la campaña de persecución sionista, acusando de “antisemitismo” a los que denuncian el genocidio.

La destrucción de la estatua de Cristo por parte de un soldado israelí, va en el mismo sentido del bombardeo a mezquitas y del objetivo de ubicar a Jerusalén como capital de Israel.

¿Cuándo empezó el genocidio contra el pueblo palestino?

El genocidio palestino es motorizado como política del Estado de Israel para consolidar el control territorial absoluto de lo que denominan “Gran Israel”, que incluye la eliminación de Gaza, Cisjordania e incluso la anexión de regiones actuales del Líbano, Siria, Jordania, Arabia Saudita y Egipto. Por eso, todos estos países emitieron una queja cuando Netanyahu explicitó este proyecto como objetivo estratégico propio en una entrevista en agosto de 2025 (i24news, 24/8/25). Porque no les alcanza con la ocupación de Gaza: necesitan la demolición y el genocidio para negar su existencia social, política y cultural sobre esa misma tierra.

Israel con el genocidio en Gaza está también matando y sepultando el reclamo internacional y de la ONU de que se reconocieran los dos estados: el de Israel y el de Palestina. En 1995, Israel bajo el gobierno del primer ministro Isaac Rabin avanzaba en negociaciones con Yasser Arafat –líder histórico de la Organización para la Liberación Palestina–, pero fue asesinado por la ultraderecha israelí. Luego Arafat fue sitiado, obligado al exilio y posteriormente murió probablemente envenenado.

Israel tiene alrededor de 16 mil kilómetros cuadrados de superficie más otros 6 mil kilómetros cuadrados de Franja de Gaza y Cisjordania, que Israel considera propios. La “solución” del gobierno de Netanyahu –pero que ha sido una política sistemática desde la independencia de Israel en 1948– ha sido el desplazamiento de familias palestinas y la ocupación por colonos judíos.