Se han cumplido más de dos meses del inicio de la guerra que según Trump duraría un par de semanas y acabaría con el régimen político de Irán. El 5 de mayo el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció que la Operación Furia Épica terminó, sin conocerse qué objetivos se habrían logrado para la alianza de EEUU e Israel. El alto al fuego viene transcurriendo precaria y relativamente mientras se desarrollan las negociaciones presididas por Pakistán. Irán ha logrado mantener el control del Estrecho de Ormuz y EEUU ha desplegado un bloqueo distante para la navegación Iraní. Desde Europa, Francia y Gran Bretaña encabezan a los países que buscan de reglas de navegación por el estrecho de Ormuz, finalizada la guerra con aval del Consejo de Seguridad de la ONU.
El conflicto no ha concluido, pero el estado actual de la situación muestra que EEUU e Israel no pueden imponerse frente a la resistencia iraní. De consolidarse este resultado, se abrirán consecuencias enormes en la política mundial.
El desarrollo del conflicto
La guerra ha involucrado un enorme territorio que abarca a Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes, Omán, Jordania, Siria, Turquía, Israel, Yemen y Azerbaiyán, junto con las aguas del Golfo Pérsico, Mar Arábigo, Mar Rojo, Mar Caspio y el Mediterráneo oriental. El territorio iraní es una gran planicie rodeada por cordilleras montañosas –el equivalente al 60% de la Argentina– y una población de 93 millones de personas.
Después de 40 días de bombardeos sobre Irán con miles de muertos, de decapitar parte de la cúpula del Estado, de destruir miles de viviendas, fábricas, campos gasíferos, depósitos de petróleo, escuelas con el asesinato de 165 niñas en Minab, hospitales, la flota naval, bases aéreas y parte de la fuerza de misiles, EEUU e Israel no lograron el objetivo de que caiga el gobierno de Irán ni de que se rinda.
Para EEUU e Israel, el objetivo de máxima fue la caída del gobierno de Irán y de allí como consecuencia se obtendría la eliminación de las exportaciones de petróleo a China, del programa nuclear, el abandono de la Franja y Ruta de la Seda, la reafirmación del petrodólar y el control del flanco sur de Rusia (región del Cáucaso y del Mar Caspio), despejando así el principal obstáculo para la construcción del “Gran Israel”.
En estos 40 días y según un informe de la cadena CNN, Irán atacó veintitrés bases de EEUU e Israel, de las cuales dejó entre 13 y 16 de ellas totalmente destruidas. Esto incluye dos bases con radares de alerta temprana, la base central del comando de EEUU de la región y la base de la quinta flota en Bahréin, todas las cuales fueron evacuadas. Fueron destruidas 49 aeronaves de EEUU e Israel, también numerosas plantas petroleras y gasíferas de las monarquías del golfo aliadas de EEUU y en Israel. También fueron destruidos los centros de datos de Google y Amazon en Emiratos Árabes, parando toda la actividad financiera. La “cúpula de hierro“ israelí fue penetrada y miles de misiles iraníes alcanzaron objetivos en su territorio.
Al tercer día de la guerra, Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz y el centro de gravedad del conflicto giró. Con el correr de los días, los bombardeos de EEUU fueron impotentes para dar vuelta la situación.
En la Semana Santa, EEUU intentó una operación comando en la región de la central nuclear de Isfahán. La operación fue un fracaso y públicamente trascendió como una acción de rescate de un piloto, con altísimo costo. EEUU perdió cuatro aviones, cuatro helicópteros y un dron más numerosas bajas no informadas. Es el mismo momento en que el secretario de Guerra de los EEUU, Pete Hegseth, tomaba la decisión de despedir a Randy A. George, quien era el jefe del Estado Mayor. Ya los despidos de altos mandos alcanzaban a doce oficiales a esa fecha, algo inédito para un momento de guerra, y todo indica que por desacuerdo con las operaciones terrestres sobre Irán. Ya en marzo había renunciado Joseph Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista, en abierta oposición a Israel y la guerra contra Irán.
El 8 de abril, después del fracaso de Semana Santa, se anunció un alto el fuego. Mark F. Cancian, coronel retirado del Cuerpo de Marines de EEUU, afirmó: “…algunas municiones críticas de ataque terrestre y de defensa antimisiles escaseaban antes de la guerra y escasean aún más ahora”. Esto llevó a que retiren sistemas de misiles de Corea del Sur frente a su escasez y dificultad de reposición.
Para Irán sus objetivos han sido no desaparecer como República Islámica, desalojar a EEUU de las bases militares de la región del Golfo Pérsico, el control soberano del Estrecho de Ormuz y el desarrollo de sus capacidades nucleares y de defensa. Irán, con el desarrollo del dron Shahed, ya era vanguardia en este tipo de armas de bajo costo y alta efectividad; y también construye sus misiles hipersónicos. Con la compra de satélites chinos, los dotó de una precisión de par de metros en el alcance de blancos hasta 2 mil kilómetros, lo que ha sido sorpresivo para EEUU e Israel.
El gran acierto de Irán en su planificación de la guerra fue la regionalización con impacto mundial del conflicto atacando las bases en países del Golfo Pérsico y demás países aliados a EEUU, sumado al control efectivo del Estrecho de Ormuz. Esto debilitó esas alianzas y aplicó presión sobre la economía mundial con la escasez de energía e insumos.
Negociaciones tras el alto al fuego
Paquistán, de estrechos vínculos con Arabia Saudita y también alentada por China, es el mediador. Las negociaciones que se abrieron con la tregua fracasaron y EEUU inició un bloqueo a los barcos de Irán que transportan petróleo. Pero este bloqueo no tiene un gran efectividad debido a que la flota de EEUU no puede ubicarse a menos de 1500 km de la costa iraní, ya que queda expuesta al alcance misilístico.
El 3 de mayo Irán anunció que presentó una propuesta de 14 puntos a Trump dejando de lado la discusión del uranio enriquecido y 30 días para que Trump levante el bloqueo. Trump la rechazó y elaboró una maniobra con los Emiratos Árabes, que salió de la OPEP (la organización internacional que regula el precio del petróleo) para acompañar los cargueros a través del estrecho de Ormuz, a lo que las fuerzas iraníes respondieron atacando un destructor de EEUU, el carguero petrolero Emiratí. Esta operación de Trump chocó con los intereses de Arabia Saudita, que es el principal integrante de la OPEP y que no puede sacar el petróleo, por lo que pasó a negarse a cederle el espacio aéreo a EEUU. Así a los dos días Trump volvió a recular y, en la Casa Blanca, el secretario de Estado Marco Rubio dijo “La Operación Furia Épica ha concluido…”. El esfuerzo por reabrir el estrecho, dijo Rubio, es una operación puramente defensiva y humanitaria.
Evaluación
EEUU e Israel no han logrado ninguno de los objetivos planteados al inicio de la guerra contra Irán. En cambio, el país persa logró reducir la presencia militar de EEUU en la región con la destrucción efectiva de por lo menos trece bases y se hizo con el control concreto del Estrecho de Ormuz. Irán está cobrando el petróleo y el peaje a los barcos habilitados a circular en yuanes, la moneda China. Los demás países del golfo no pueden exportar su producción y hay escasez en el mundo de energía, fertilizantes, aluminio, helio y azufre y crece la posibilidad de recesión económica mundial.
Entró en grave riesgo el sistema petrodólar de 50 años que permite a EEUU financiar su endeudamiento guerrerista. Las alianzas históricas de EEUU se han debilitado aún más. Europa se ha posicionado en contra de la guerra. Y varios países del golfo, que pueden dejar de existir de continuar la guerra y ataques a su infraestructura, ya no tienen confianza en que EEUU sea capaz de brindarles seguridad.
En una semana el canciller iraní Aragchi se entrevistó con Putin en Moscú y con el canciller chino Wang Yi en Pekín. Fue un respaldo muy potente de parte de Rusia y China hacia Irán y un reconocimiento a su resistencia que la eleva en el plano internacional. Esto se sintió en la reciente cumbre de Trump con Xi Jinping en China.
El alto el fuego fue la forma de Trump para desescalar la guerra ante la disminución de sus arsenales de misiles, la oposición del pueblo estadounidense y en sus propias fuerzas armadas para una aventura terrestre en Irán. Las idas y vueltas de Trump y sus argumentos contradictorios de un día para el otro evidencian que la alianza yanki-sionista no logra imponerle a Irán sus condiciones por la fuerza.
Al cierre de esta edición, el lunes 18 se vencía el nuevo plazo de la tregua. Este sábado Israel realizó un ataque de magnitud al sur del Líbano, pero también un misil impacto el domingo en las cercanías de una central nuclear de Emiratos Árabes Unidos. Y sorpresivamente Paquistán –que posee arma nuclear– ha estrechado su acuerdo y protección mutua con Arabia Saudita, desplegando 8 mil soldados y un sistema antiaéreo de origen chino dentro de Arabia Saudita, que viene tomando distancia de EEUU. Hasta el momento siguen abiertas las negociaciones de Irán y EEUU mediadas por Paquistán.






