El represor que benefició la Corte Suprema con el 2×1 formaba parte del grupo paramilitar que operaba en el centro clandestino de detención “el Chalet”, que funcionaba dentro del Hospital Posadas. Se ha comprobado que, bajo las órdenes del general Reynaldo Bignone, se creó un grupo de tareas parapolicial con “personal civil” del cuál formaba parte Luis Muiña. Ese grupo, que efectuó la represión sobre los trabajadores del hospital, se autodenominaba grupo SWAT.
Según los testimonios, la banda se paseaba a cara descubierta, portando armas por dentro del hospital. “Se metían adentro de las habitaciones, amedrentaban a los profesionales y pacientes. A los pacientes de traumatología, donde yo trabajaba, les levantaban las sábanas para ver qué tenían y pensaban que los aparatos que usábamos eran artefactos de guerra”, recordaba Gladys Cuervo, ex enfermera y una de las víctimas del “grupo SWAT”.
El 28 de marzo de 1976, tres días después del golpe, se realizó un operativo militar con tanques y helicópteros que ocupó el Hospital Posadas, detuvo y torturó a más de 50 trabajadores –entre ellos el ex director del hospital César Rodríguez Otero–, de los cuales 11 aún están desaparecidos. Por este hecho, en 2011 fue condenado Luis Muiña por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal a la pena de trece años, junto al ex dictador Reynaldo Bignone y el ex jefe de la Brigada aérea de Palomar, Hipólito Mariani. Muiña en particular fue condenado por privación ilegal de la libertad de cinco personas –que es apenas lo que se pudo comprobar–.
El fallo quedó firme en 2013. En ese mismo año el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 efectuó el cómputo de los años de la pena de Muiña, teniendo en consideración el conocido “dos por uno” que le permitía al represor salir en libertad el 11 de noviembre de 2016. Pero el fiscal Martín Niklison había presentado un recurso en contra y la Sala IV de la Cámara Nacional de Casación Penal le había hecho lugar. Ahora, como es sabido, la Corte Suprema ratificó el cómputo y benefició al represor.





