Defender lo indefendible

Ante el rechazo y la indignación que produjeron los dichos de Cordera, no faltaron quienes salieron a defenderlo o a relativizar la gravedad de los mismos.

El primero que desde su programa en Radio Vorterix intentó justificarlo fue Mario Pergolini, cargando contra el estudiante de periodismo que publicó el audio: “Si como periodista lo primero que pensaste es mandarlo a un medio y levantarlo… y que genere esta repercusión, no vas a ser un buen periodista”, luego agregó “…ya pidió perdón, que para mi tiene un valor…”.

También (y para sorpresa de muchos) Víctor Hugo Morales afirmó que lo que a él le “preocupa” el “facilismo con que se condena a los artistas”. Luego en un diálogo con Ingrid Beck, la directora de TEA, volvió sobre la teoría de la descontextualización de los dichos del cantante. Se mostró más preocupado por la ruptura de un supuesto contrato de confidencialidad sobre los dichos de Cordera, que por la gravedad de los mismos.

Sin embargo, la defensa más audaz fue la de una mujer: “La negra” Elizabeth Bernacci, Según ella “Cordera no dijo hay que violar”, sino que “Hay mujeres que necesitan ser violadas porque quieren jugar a eso”(¿!?). Y sobre el tema de las menores agregó: “Eso es muy jodido. Porque, ¿dónde está el límite? ¿Cómo el músico pone el límite? (…) Porque las pendejas se les regalan, de verdad se les regalan”.

Mientras cada vez son más las niñas y mujeres que rompen el silencio y denuncian las violaciones, abusos y violencia sufridos tanto en el mundo del rock como en otros ámbitos, resulta sorprendente que estos personajes se salgan a defender o relativizar estas terribles declaraciones, con el agravante que desde su lugar de comunicadores en medios masivos generan corrientes de opinión y refuerzan las ideas dominantes contra las que damos batalla todos los días.