Los números propagandizados por Macri, Dujovne y Cabrera, con apoyo de alguna nota de tapa de Clarín, intentan desesperadamente calmar las aguas de la lucha social y salarial creando expectativas en una mejora económica que la realidad desmiente. “La recuperación empezó, lo que pasa es que todavía no se siente en el bolsillo de la gente”, es el caballito del oficialismo. Es decir: “tranquilos, ¿para qué luchar por aumentos salariales o contra los despidos si eso lo único que logra es espantar inversiones? Siéntense a esperar que vamos bien”.
El ministro de Hacienda, Dujovne, enarbola como un estandarte dorado la actividad económica del último trimestre de 2016 que para el Indec dio 0,5%. Patas cortas: Comparado con el mismo trimestre de 2015 tuvo una caída de 2,1%. Y de ninguna manera torció el rumbo de la recesión anual, ya que el acumulado 2016 tuvo una caída de 2,3% (todo según los datos oficiales del Indec).
Analizando el cuarto trimestre 2016 -siempre comparado con el mismo trimestre de 2015- de acuerdo al sector de actividad, es notorio que creció el sector “Agricultura, ganadería, caza y silvicultura” (un 1,6%) y el de “Transporte, almacenamiento y comunicaciones” (un 3,7%); y cayeron la industria manufacturera (-5%), construcción (-10,7%), el comercio (-2,5%). Lo que vuelve a mostrar que la política de Cambiemos va desindustrializando, achicando el mercado interno y aferrándose al sector agroexportador.
Los números finales del PBI 2016 fueron peor de lo que preveían para su primer año de gobierno. El Banco Mundial planteaba que habría “una modesta contracción en 2016” de -1,4% y luego la redujeron aún más a -0,5%. Lejos de la realidad. Como caso grotesco podríamos citar la versión de Macri sobre la jubilación mínima en el programa de Mirtha Legrand: “9.000 y pico”.
Por otro lado, Dujovne anuncia que “recién ahora se recupera el poder adquisitivo, recién ahora se recupera el empleo. Todos los meses estamos un poquito mejor”. Y así se estaría reactivando el consumo. Y Clarín publicó hace algunos días una extensa nota de tapa aportando a la campaña del gobierno, anunciando que el salario real crecería 3,3% este año para alimentar el consumo.
Pero más allá de los vaivenes que pueda haber de acuerdo a los momentos de la inflación y de las cuotas de las paritarias, es innegable que no se proponen recomponer el 6 o 10% de salario perdido en 2016; y que el techo de 18 o 20% que quieren imponer en las paritarias de este año volverá a hacerle perder al salario la carrera contra la inflación. Sí es esperable que vuelquen una masa de dinero en asistencia social y obra pública de cara a las elecciones. Pero eso no revierte un proceso de crisis en la economía.
En concreto: La inflación registrada por el Indec en el mes de febrero fue de 2,5%. La actividad industrial de febrero de 2017 volvió a presentar una caída de 6% con respecto al mismo mes del año 2016 (Indec). Y desde que asumió Mauricio Macri se acumularon 249.143 puestos de trabajo perdidos o suspendidos, en el sector público y privado (Centro Economía Política Argentina).


