Tras el resultado de las PASO, la derecha contra el feminismo

Dos días luego de la derrota electoral del Frente de Todxs, en Infobae aparece una nota titulada “Derrota de la impostura de género, los penes de madera y el lenguaje seudo inclusivo”, donde caracterizan que la lucha contra el patriarcado es meramente discursiva, que no existen las desigualdades entre varones y mujeres, y que las políticas de género del gobierno son para una “tribu urbana” minoritaria.

De forma obscena, la nota oculta la existencia de los femicidios: en nuestro país, sigue siendo asesinada una mujer en manos de un varón cada 32hs. Este discurso no es nuevo: el candidato a diputado Javier Milei, apenas días antes de las PASO, había negado la existencia de la brecha salarial, además de expresar su rotundo rechazo a la ley de aborto. En consonancia con las políticas liberales, JxC presenta el proyecto para eliminar las indemnizaciones por despido. Cualquier política que tienda a barrer derechos laborales y sociales siempre golpeará más a las mujeres: son 7 de cada 10 personas del segmento más pobre de la población argentina y el 55% de sus ingresos provienen de fuentes no laborales (programas sociales, jubilación, etc). Son el 57,4% de las que trabajan en la economía popular y apenas el 32,9% en el ámbito privado. A la reacción no les importan estos derechos, ni los de las mujeres ni los de los sectores populares. Por el contrario, vienen a barrer con las conquistas obtenidas hasta acá.

La gran movilización del 2015 por Ni una menos fue la punta de lanza que dio lugar a poner sobre la mesa todo el entramado de desigualdades que existen aún hoy entre los géneros. No solo en materia económica sino en todos sus planos, sociales, sindicales, culturales, políticos. El derecho al aborto nos dio la posibilidad de que la maternidad no sea el único destino posible. Ahora exigimos que el trabajo doméstico no recaiga más en nuestras espaldas. Un gran paso fue que se empezara a reconocer el cuidado de los hijxs como años de trabajo para poder jubilarse. Y el cupo laboral travesti-trans vino a reparar una injusticia histórica con una población duramente golpeada hace décadas. El Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad es una herramienta producto de la lucha colectiva, no vamos a dar ni un paso atrás. Una sociedad más igualitaria es con el feminismo popular, por eso decimos: todas en todos lados. Si gana Juntos por el Cambio y crece Milei, perdemos las mujeres, pierde el movimiento LGBTI+, pierde el feminismo popular. Con más trabajo y más salario, con el Frente de Todxs, necesitamos dar vuelta la elección este 14 de noviembre.