Sobre la crisis en el Encuentro Memoria Verdad y Justicia

El fallo de la Corte otorgando el 2×1 al genocida Muiña y la andanada de pedidos de los genocidas presos de solicitar acogerse a la jurisprudencia de resolución, desató, o mejor dicho profundizó una crisis que viene desarrollándose en el Encuentro Memoria Verdad y Justicia (EMVJ). Crisis en la que nosotros, como fuerza integrante, venimos pugnando por que se resuelva en favor de las amplias necesidades del pueblo.Si bien fueron surgiendo a lo largo de los 20 años desde la conformación del EMVJ diversos momentos de debate y controversia, vamos a abordar directamente el que lo atraviesa actualmente.

El fallo de la Corte del 3 de mayo desató un rechazo inmenso en el pueblo argentino. Macri, con su nueva mayoría en la Corte Suprema,buscó cumplir con el programa que hizo público el diario La Nación apenas había asumido: liberar a los genocidas.

Dos convocatorias

La respuesta de los organismos de derechos humanos fue inmediata, pero no instantánea la convocatoria a una movilización popular de repudio al 2×1. El EMVJ tenía convocada para el 11 de mayo una movilización “contra la represión de Macri y los gobernadores” que iría de Congreso a Plaza de Mayo. Pero la gravedad del fallo del 2×1 exigía una convocatoria concreta en su contra.

Las Madres Línea Fundadora y las Abuelas inicialmente convocaron a una manifestación popular para el 10 de mayo contra la Corte y su fallo del 2×1 en el Palacio de Tribunales, que luego se modificó a Plaza de Mayo.

El jueves 4 de mayo se realizó una reunión plenaria de EMVJ de la que no nos enteramos, en la que si bien alguna fuerza planteó la necesidad de unificar la convocatoria al 10, coincidiendo con la de Madres Línea fundadora y Abuelas, el plenario resolvió mantener su convocatoria para el jueves 11.

El viernes 5, desconociendo que hacía unas horas el EMVJ había ratificado su convocatoria por separado, desde el CR le hicimos llegar al conjunto de fuerzas que integran el EMVJ nuestra opinión de que lo lógico era unificar toda la convocatoria al 10 de mayo. Allí nos enteramos de la resolución del día anterior y sus fundamentos, que ponían por delante la diferenciación de la supuesta “convocatoria K”, perdiendo de vista lo fundamental: el fallo de la Corte y al gobierno de Macri.

Además, como ya habíamos planteado en la reunión de balance del 24 de Marzo, el discurso pronunciado por Madres Línea Fundadora y Abuelas el 24 de Marzo, saludando la acción judicial contra Milani, por un lado y por otro la auto separación de Hebe de Bonafini con su acto aparte frente al Cabildo y su autodefinición como fuerza política y no como organismo de derechos humanos, habían creado las condiciones para empezar el camino de la unificación del movimiento de derechos humanos y libertades frente al gobierno de Macri y su política.

Con el correr de los días algunas de las fuerzas políticas que en el plenario del jueves 4 sostuvieron como de “principio” mantener la movilización aparte del 11 fueron cambiando de posición y planteando también la necesidad de realizar un plenario el lunes para re evaluar la fecha de la convocatoria.

La unificación

Así el lunes 8, el plenario acordó salomónicamente trasladar la convocatoria del EMVJ del 11 al 23 de mayo, y a la vez convocar al 10, pero sin participar del palco ni de la confección del documento que se leería allí, que aún no se había redactado.

Desde el CR apoyamos que el EMVJ convocara el 10, pero nuestra postura fue que el EMVJ, a través fundamentalmente de Nora Cortiñas y Pérez Esquivel y los organismos de derechos humanos, se expresara en el palco y en la redacción de un documento unificado. Esta postura, coincidente en varios aspectos con la que expreso Victoria Donda de Libres del Sur, quien se hizo presente al inicio del plenario, fue minoritaria.

Pero en definitiva la presencia de Nora de Cortiñas en el palco junto a Tati Almeida y Estela de Carloto graficó para millones la unidad que se necesitaba el 10 de mayo frente al 2×1. Además, allí Nora de Cortiñas, que leyó parte del documento unitario, también introdujo su impronta con la lectura de un breve escrito propio.

La cuestión irresuelta en el Encuentro

El martes 9 a la hora de redactar la declaración del EMVJ frente al 2×1, que se leería durante el recorrido de Congreso a Plaza de Mayo, surgió el problema de fondo: ¿qué es el EMVJ? ¿Un frente de partidos políticos? ¿O un frente de organizaciones alrededor de la lucha por las libertades, contra la represión, por el juicio y castigo del genocidio de los 30.000 detenidos desaparecidos y demás víctimas del pueblo?

Nosotros impulsamos que sea lo segundo. Pero al resolverse no subir al palco, ni participar del documento, planteando insalvables las diferencias políticas con Madres Línea Fundadora y Abuelas, incluso luego de su condena a Milani el 24 de Marzo, en los hechos y de hecho implicó definir a EMVJ como un frente de partidos, con necesidades programáticas particulares, aún frente al 2×1 de Macri y la Corte.

Esas necesidades programáticas particulares, diferentes e insalvables en relación a los términos de la convocatoria de Madres Línea Fundadora y Abuelas, lógicamente aparecieron a la hora de redactar la declaración, y no era más –para unos– que “ubicar como responsable al PJ de la designación de Rosatti y Rosenkrantz”. Pero esta necesidad política que expresaron las fuerzas del FIT y de IAF no lo eran para Liberpueblo y el PCR-PTP, que manifestó allí su iniciativa de sumar al EMVJ al Movimiento Evita y a la Juventud Sindical que lidera Smith (del triunvirato de la CGT), incluso en la marcha del día siguiente, lo que a simple vista luego no se verificaría. O sea la necesidad de “diferenciación” del PCR-PTP, con respecto a Madres y Abuelas no es en relación a ninguna cuestión concreta frente al 2×1, sino alrededor de sus alianzas y la interna del peronismo, en la disputa con La Cámpora y el Frente Sindical.

El escollo puntual en el texto, tras un largo debate, fue superado gracias a la creatividad narrativa. Pero el trasfondo político de hacia dónde conducir al EMVJ y su carácter constitutivo como organización, quedó abierto.

Nos preguntamos: ¿En definitiva para las fuerzas trotskistas que pretenden del EMVJ un acuerdo político general casi ideológico, le es más fácil aceptar compartir una declaración con los titulares de Liberpueblo, que han firmado con sus nombres notas para el diario La Nación e impulsado Plataforma 12 –un espacio intelectual anti K diseñado entonces a la medida de ese diario reaccionario– que firmar hoy una declaración junto a las Madres Línea Fundadora y las Abuelas? Es absurdo.

Nosotros no pretendemos que el EMVJ corporice un acuerdo político general, aún menos ideológico. Solo pretendemos que sea una unidad en el plano de las libertades y los derechos humanos coherente. Lo que pasa es que esa coherencia actualmente exige reconocer contra quien se desarrolla hoy el antagonismo principal desde el punto de vista de la lucha y los intereses populares. Y que hoy ese antagonista principal es Macri y su política, y desde la unidad en la lucha contra ese antagonista principal, es posible integrar todos los demás antagonismos que protagoniza el pueblo, como por ejemplo contra Bertone en Tierra del Fuego o Alicia Kirchner en Santa Cruz.

La falta de acuerdo alrededor de esta cuestión, hoy básica para todo el movimiento populares, es lo que ha hecho entrar en crisis al EMVJ. Nosotros pugnamos para mantener y ampliar su unidad sobre la base de ubicar esta realidad objetiva: lo principal es enfrentar la política de hambre entrega, impunidad y represión del gobierno de Macri. Un gobierno que, como se ve, interpreta muy bien los reclamos del diario oligárquico y pro genocida La Nación.