El Senado de la Nación dio media sanción al ejercicio “Cormoran” entre tropas de la Armada Argentina y de la Armada de Estados Unidos a realizarse entre septiembre y octubre en la Patagonia. La medida, aprobada en su sesión del 7 de septiembre pasado y que fue ocultada por los medios masivos, espera su aprobación en Diputados. Una de las voces contra estos “ejercicios combinados” fue la del secretario general de ATE y CTA de Río Negro, Rodolfo Aguiar, quien planteó que “la sanción de esta ley es altamente sugestiva y tenemos que impedir que se apruebe justo en este contexto de represión y muerte que estamos atravesando en la Patagonia. Llama la atención que esta iniciativa se vote en momentos en los que existen cuestionamientos y un fuerte estado de sospecha sobre las autoridades y las fuerzas de seguridad nacionales” (ADN Río Negro, 11/9).
Según consta en el Expediente PE 308/2017, el proyecto se origina en una propuesta del Agregado Naval de la Armada de Estados Unidos. Sería realizado en el mar argentino operando desde las bases aeronavales “Almirante Zar” en Trelew (provincia de Chubut) y “Comandante Espora” en Bahía Blanca (Buenos Aires).
El proyecto había sido presentado por el Poder Ejecutivo apenas una semana en el Senado. Sólo dos senadoras votaron en contra: la senadora por Río Negro de Frente Progresista CC-ARI, Magdalena Odarda, y la chaqueña del Frente para la Victoria, María Inés Pilatti Vergara. Hubo dos abstenciones, 46 votos a favor y 22 ausentes. Además de los senadores oficialistas, votaron a favor casi la totalidad de los legisladores del PJ, incluyendo al kirchnerismo y a Juan Manuel Abal Medina (del randazzismo). También apoyó con su voto Fernando “Pino” Solanas (ver acta de la votación). Odarda se opuso argumentando que “el momento que está atravesando el país no permite que avancemos en este ejercicio, por eso rechazamos, en soledad, el pedido del Ejecutivo” y sostuvo que a “la soberanía hay que defenderla en todas sus formas” (argnoticias.com).
Estos ejercicios conjuntos, por un lado, van en sintonía con el compromiso del presidente Macri tomado con EEUU e Israel de “luchar contra el terrorismo”, lo que no hace más que poner a nuestro país como escudo de esos dos países en su disputa político-militar en Medio Oriente. Por el otro, se da en un grave contexto nacional en el cual, según el gobierno, los terroristas serían los mapuches de la comunidad Lof en Resistencia Cushamen, que hasta estarían vinculados al ISIS y se los llegó a responsabilizar por la desaparición de Santiago Maldonado. Por eso mientras este proyecto –que hiere nuestra soberanía– fue sancionado en trámite exprés en el Senado, todavía se sigue postergando la aprobación de la prórroga de la Ley 26.160 que suspende los desalojos de las comunidades originarias.
El secretario de ATE rionegrino, Aguiar, anticipó pedirá a todos los diputados nacionales por Río Negro que “se opongan enfáticamente a esa iniciativa que refuerza el actual contexto represivo en toda la región del sur del país”, posición que debiera tomar todo aquel que se diga opositor a este gobierno. Para las organizaciones populares es una necesidad democrática y nacional denunciar y enfrentar esta iniciativa «conjunta». ¡Ninguna tropa yanqui en nuestro país!





