
En la cámara de Diputados se logró el pasado 4 de septiembre dictamen de mayoría para reformar la Ley N°26.150 de Educación Sexual Integral (ESI), en reunión plenaria de comisiones de Educación –que preside José Riccardo– y de Mujer, Niñez y Familia –que preside Alejandra Martínez– (ambos de la UCR). Esta modificación, que recoge las demandas en relación al tema que se escucharon a lo largo del debate por el derecho al aborto, incluye aspectos importantes a la hora del cumplimiento de la ley. En primer lugar, establece que es una ley de orden público, de manera que las provincias no pueden optar por adherir o no, ya que este carácter exige la obligatoriedad.
En el articulo 1° incluye en la definición de integralidad la perspectiva laica y científica, a la vez que elimina el respeto al “ideario institucional”, nombrado en el artículo 5°, que permite en la actualidad que muchas escuelas, sobre todo las religiosas, trabajen por ejemplo cómo varones y chicas tienen que abstenerse hasta el matrimonio en lugar de métodos anticonceptivos.
A la vez, el proyecto incluye, dentro de los contenidos de la ESI, las leyes que se aprobaron con posterioridad a su sanción en 2006, como la Ley de Identidad de Género (Nº26.743) y Matrimonio Igualitario (Nº26.618).
La Red de Docentes por el Derecho al Aborto emitió un comunicado donde saluda la posibilidad de modificación y actualización de la ley. En ese sentido exige también que se incorpore en los contenidos las causales de aborto legal que quedaron establecidas con el fallo FAL y del Protocolo ILE. También solicitan que se garantice la capacitación gratuita, permanente y en servicio de los y las docentes y todo el personal de las escuelas.
La educación sexual en las escuelas apareció como una demanda común entre ambas posiciones en el debate sobre el aborto. Sin embargo, militantes antiderechos irrumpieron en la sala donde a los gritos increparon a los diputados y diputadas, en lo que parecía una maniobra para que la reunión se levante. Sus tópicos para el rechazo a la ESI son: “Con mis hijos no te metas” o “No a la ideología de género”, entre otros.
El programa de ESI y los demás programas asociados vienen sufriendo desfinanciamiento. En 2016 durante la gestión de Esteban Bullrich al frente del Ministerio de Educación, la inversión en el Programa ESI se redujo en un 65% respecto al año anterior. En 2017 se produjo un incremento de 25% pero los fondos destinados a educación sexual fueron menores en términos reales. Y ahora, en el contexto de reducción de ministerios, entre ellos el de Salud, nos deja una verdadera incertidumbre en relación al destino del Programa Nacional de Educación Sexual Integral, como también del programa de Salud Sexual y Procreación Responsable, tan necesarios en una Argentina donde anualmente 3 mil niñas menores de 15 años se convierten en madres, y en el que el 83,4% de los casos fueron embarazos no planificados. En el país que más casos de HIV registra en toda América Latina, y 9 de cada 10 personas que contrajeron este virus no utilizaron preservativo.
Una vez más la lucha va a ser el camino de los estudiantes, el movimiento de mujeres y el conjunto del pueblo para defender la Educación y la salud sexual.





