Télam: Los trabajadores logran reincorporaciones y la lucha sigue

Durante la movilización de los trabajadores de Télam, entrevistamos a Andrea Delfino, trabajadora desde hace más de 28 años y una de las despedidas. “Entré por un examen, como se hacía antes. Así que estoy peleando por la reincorporación, porque, de pronto, después de tantos años, saber que no tenés un ingreso te cambia la vida de un mes para el otro”, nos explicó. Se refirió también a la precarización del mercado periodístico, donde se paga por nota, por contrato y no hay trabajo. “En estos dos años ha habido 3.500 despidos en el área de prensa”.

La masiva movilización se realizó el 5 de septiembre desde Obelisco al CCK. Días antes se habían efectivizado cinco reincorporaciones luego de que quedara en firme un fallo judicial. En los próximos días, el mismo juzgado debe resolver sobre otras 200 cautelares. Los trabajadores en tanto mantienen el paro de actividades y la permanencia en los edificios, y siguen reclamando la apertura de una mesa de negociación.

Tras la movilización, el Directorio de la Agencia realizó ilegalmente descuentos salariales a 128 trabajadores de los que no fueron despedidos pero que vienen sosteniendo la lucha. Esta medida lejos de dividir y quebrar la lucha, terminó por fortalecer la unidad de los trabajadores. Incluso muchos de los despedidos, a los que ya les depositaron las indemnizaciones, ofrecieron cubrir con éstas el dinero descontado. Al mismo tiempo, el SiPreBA salió a denunciar que, “curiosamente”, los funcionarios jerárquicos de Télam, que hace 80 días que no asisten a sus trabajos, no sufrieron descuento alguno en sus salarios de hasta $168.000. Esto se suma al nuevo fracaso de Lombardi al intentar por cuarta vez montar una agencia paralela en Tecnópolis, sin conseguir periodistas que actúen como carneros de la lucha.

Tu caso de por sí es una desmentida de lo que dice el gobierno, sobre que los despedidos habían entrado con el anterior gobierno.

Claro, yo me peleé con todas las gestiones. Télam es una empresa que tiene mucha gimnasia gremial porque, al depender del Poder Ejecutivo, siempre los trabajadores tuvimos conflictos y enfrentamientos por la línea editorial. Porque defendemos la pluralidad del mensaje que da Télam. Por eso volvimos a proponer que Télam pase a tener control parlamentario, un Directorio conformado por las distintas fuerzas políticas, para garantizar que la pluralidad no pueda ser alterada por el gobernante de turno.

–¿Cómo evaluás la situación tras el fallo de las cinco reincorporaciones?

Creemos que en algún momento la empresa va a tener que sentarse a discutir, incluso por la gravedad que conlleva hacia afuera que Télam siga cerrada desde hace 72 días, lo que afecta mucho a los periodistas del exterior. Y peor aún la están pasando los medios del interior del país, que al no tener Télam terminan levantando noticias de los portales de Clarín, La Nación o Infobae, y les falta otra lectura de lo que sucede. A mí lo que me sigue sorprendiendo es la unidad de los trabajadores despedidos y los no despedidos, porque ya pasaron 73 días y todos estamos ya sintiendo el peso y el cansancio. La empresa intentó armar una Agencia paralela, pero no está consiguiendo la adhesión de los no despedidos.

–¿Cuál es el mensaje que quiere dar el gobierno con los despidos en Télam?

Nosotros decimos que somos los primeros despedidos del FMI, porque se hicieron dos días después del acuerdo. Pero, en general, creo que es el concepto de achicar el Estado sin medir el impacto que tiene. Está claro que para ellos los ministerios de Salud, Trabajo y Cultura no son prioridades. Por eso les bajan la categoría, lo que va a traer un recorte. El mensaje hacia sus votantes es que el Estado se achica, en esa lógica los despidos son un daño colateral.

–¿Se pierde federalismo con el achique de Télam?

Totalmente, porque Télam no solo tiene alcance nacional en el sentido de que llega a los medios del interior, sino que es nacional. Las cosas que suceden en el interior, quien las visibiliza nacionalmente es Télam.

–No es la primera vez que enfrentan un conflicto así en Télam, y no los vienen logrando doblegar…

Es que somos muy tercos. En el 2000 hubo una gran pelea en Télam, para que no se conformara un multimedio con Radio Nacional y Canal 7, y ahí logramos que la Agencia sea Sociedad del Estado. Aquella vez no hicieron despidos, sino que abrieron retiros voluntarios, con lo que disminuyeron 300 trabajadores. La sangría que eso implicó para la redacción fue terrible, porque este laburo no se puede robotizar en un 100%, necesitás gente pensante, y cada periodista que se pierde es información que se pierde, contactos que se pierden. Logramos recuperarnos recién hacia el 2004, y desde el 2007 cuando se empezó a hacer la transformación digital en Télam, incorporando los portales de internet, los videos, todo lo audiovisual. Y a mucha de esa gente es a la que hoy despidieron. Yo creo que echaron gente sin pensar en un proyecto real para Télam.

–¿Querés agregar algo más?

Creo que una de las cosas maravillosas en medio de este panorama es la solidaridad de todos los colegas periodistas, de todos los medios. Y siempre digo: si hace cuatro años no nos hubiéramos atrevido a conformar el nuevo sindicato, el SiPreBA, hoy estaríamos en el horno. La unidad de los trabajadores y la organización sindical es lo único que te asegura poder sostener un conflicto y obtener resultados positivos. Nadie quiere estar de paro, nadie quiere no trabajar, pero nadie quiere estar despedido.

76 días

“Rompehuelgas, esquiroles, carneros, crumiros. No enunciamos esas palabras en 76 días. En ningún idioma”, escribió la Comisión Gremial Interna de SiPreBA para describir la unidad que protagonizan compañeros y compañeras de la agencia. Como muestra la foto, el antes ministro y ahora secretario Hernán Lombardi fracasó nuevamente en intentar montar una redacción paralela en Tecnópolis. Porque la verdadera redacción se encuentra en la calle, enfrentando los despidos. Reproducimos el texto completo en nuestra página.