Buenas tardes,
Estoy un poco en representación del proceso de la lucha que tuvimos los docentes de la Ciudad de Buenos Aires en los últimos dos años. Que uno podría pensar que es un corto período de tiempo. Pero nos fuimos encontrando en la calle, en las necesidades de cada escuela, en cada uno de los espacios en los que teníamos necesidades y salimos a pelear por ellas: docentes, trabajadores, compañeros desde la militancia de distintos espacios, con lo cual nos fuimos uniendo.
Me parece importante destacar esto porque, pensando después en la elección del sindicato y en la posibilidad de construir ese sindicato, podríamos decir que tal vez no era necesario para ganar un sindicato mantener esa unidad. Pero que sí lo fue muy necesario para salir a disputar qué Argentina queríamos, qué ciudad de Buenos Aires queremos y que eso no era posible si eso no se daba con la unidad de todos los que veníamos peleando.
Nosotros fuimos parte de esa batalla. La dimos a nivel sindical. Logramos realmente una unidad que hoy se mantiene fuerte y que disputa también la necesidad de avanzar en la ciudad de Buenos Aires y a nivel nacional por cuestiones que hoy todavía no están resueltas. Y que también, lo entendimos así, era necesario esa unidad en un contexto complejo, difícil. Veníamos de un gobierno que había apuntado a la política del saqueo con la deuda con el FMI. Con una latino américa también complicada. No nos olvidamos del golpe de Estado en Bolivia. Tampoco del avance en el resto de latino américa, de políticas xenófobas e imperialistas, que han puesto a latino américa en el centro de la disputa.
En eso, hoy también lo charlamos así en la comisión de mujeres, también fuimos las mujeres protagonistas de este proceso. Un proceso que fue creciendo año a año, que con la lucha por la legalización del aborto y contra la violencia machista ganamos las calles. Y una vez que ganamos las calles también fuimos ganando otros espacios. Lo ganamos adentro del sindicato, como mujeres sindicalistas. Fuimos parte del Encuentro Nacional de Mujeres, donde se conformó la Intersindical de Mujeres. Que a su vez planteó la necesidad, a nivel de las trabajadoras, de salir a pelear en todos los espacios en contra de la violencia, por nuestros derechos, por los cupos laborales, y por todo lo que necesitamos. Y parte de eso fue posible avanzar en función de la unidad que se gestó.
Hoy charlábamos, nos quedan muchas tareas pendientes. Pero tenemos muy buenas condiciones para poder dar la batalla siempre y cuando también demos la batalla por la cuestión de la deuda. Porque si no hay plata para el pueblo, no hay plata para estos programas, no hay plata para lo que necesitamos. Va a ser muy difícil poder avanzar en que se resuelva la independencia económica de las compañeras. Las tareas de cuidado. La implementación de la ESI, la necesidad e implementación de la Ley Micaela en otros espacios. La ley que sensibiliza respecto de los casos de violencia. Y también las leyes de cupo laboral para las mujeres y para los colectivos trans.






