
Estados Unidos se pronunció por la liberación de la ex presidenta golpista Jeanine Áñez en Bolivia, a quien considera presa política. Anteriormente habían acompañado la campaña de fraude lanzada por la OEA y apoyado el golpe contra Evo Morales, que incluyó sangrientas represiones aprobadas por Áñez y por las cuáles debe ser juzgada. La reciente elección presidencial demostró que el apoyo popular al MAS es contundente y dejó expuesta la maniobra de la OEA. Pero, evidentemente, al imperialismo yanqui poco le importa la voluntad popular.





