Imperialista y caradura

La ex presidenta golpista Jeanine Áñez junto a David Hale, subsecretario de Estado de Asuntos Políticos de Estados Unidos, en enero de 2020.

Estados Unidos se pronunció por la liberación de la ex presidenta golpista Jeanine Áñez en Bolivia, a quien considera presa política. Anteriormente habían acompañado la campaña de fraude lanzada por la OEA y apoyado el golpe contra Evo Morales, que incluyó sangrientas represiones aprobadas por Áñez y por las cuáles debe ser juzgada. La reciente elección presidencial demostró que el apoyo popular al MAS es contundente y dejó expuesta la maniobra de la OEA. Pero, evidentemente, al imperialismo yanqui poco le importa la voluntad popular.