Los petroleros contra los despidos

A comienzos de diciembre, YPF anunció la baja de treinta y tres equipos en Neuquén y sur de Mendoza. Según el anuncio, dichos equipos estaban parados desde hace meses, cuando Gobierno, empresas y sindicato, acordaron el Plan Preventivo de Crisis que dio vía libre a las suspensiones a trabajadores. Si bien hace meses que terminó dicho PPC, las suspensiones continuaron, así como los aprietes para aceptar ‘retiros voluntarios’, muchas veces impulsados por los mismos delegados del gremio.

Inmediatamente se conoció el anuncio de YPF, las empresas contratistas de servicios, entre las que se encuentran las de perforación (H&P, DLS, Nabors, Quintana, SAI), de workover (Nabors, Petroneu, SAI, SPA, Tracker, Tronador, Venver) y de pulling (SAI, Clear, Petroneu), además de otras actividades asociadas como logística, movimientos de suelos y montaje y soldadura, lanzaron una lluvia de telegramas, contándose 1700 despidos. Frente a esta situación, trabajadores petroleros autoconvocados en las redes sociales, se movilizaron en Cutral-Có para encarar al vice gobernador, y en la capital neuquina se movilizaron a la sede del sindicato, para presionar a su titular, Guillermo Pereyra, senador del infame MPN. Ante esta situación el Sindicato de Petroleros Privados, se vio obligado a lanzar un paro de 48hs, al que se plegó también el Sindicato de Jerárquicos. Luego de las primeras doce horas de paro, se dictó la conciliación obligatoria, que el sindicato aceptó, sin embargo los telegramas de despidos continuaron llegando. Pereyra planteó como solución en los medios, que se reubique una parte del personal y que al resto se le otorgue un subsidio de 20.000 pesos mensuales durante un año. ¿De tocar las ganancias millonarias de los monopolios, de estatizar bajo control obrero, ni hablar, no?

Qué hay detrás de los despidos?

El Pacto Federal que impulsan el Gobierno Nacional y monopolios petroleros implica acordar un nuevo precio para el gas y el petróleo, compromisos de inversión por parte de las empresas, y modificar el convenio colectivo de trabajo. El sitio Ámbito.com el 9/12 lo afirma de esta manera: “Esta merma de equipos de trabajo en pozos ya maduros coincide con las negociaciones para modificar las condiciones laborales en las áreas no convencionales de Vaca Muerta que el Gobierno y las petroleras quieren anunciar el 13 de este mes cuando se celebra el día del petróleo. En ese sentido, la inminencia de los despidos pretendería ejercer presión para que se acepten convenios menos favorables de trabajo, en tanto para la administración nacional como para las petroleras eso es un requisito para que lleguen inversiones al no convencional.”

A tono con la crisis mundial que atraviesa el capitalismo imperialista que buscan saldar descargándola sobre los trabajadores, las reformas laborales, el ataque a los convenios colectivos de trabajo para una mayor flexibilización laboral están a la orden del día. El sector petrolero no es ajeno a esta situación: excusándose en los mayores costos del petróleo no convencional, buscando ‘competitividad’, los monopolios, con la complicidad del sindicato, extorsionan al conjunto de los trabajadores atando la estabilidad de los puestos de trabajo a la reforma del convenio colectivo, una vil mentira dado que la modificación del convenio atenta, entre otras cosas, contra la estabilidad laboral. Algunos puntos clave son la eliminación de las “horas taxi” que cobran los trabajadores por el traslado entre la ciudad y los yacimientos; la aparición de contratos de trabajo a plazos determinados con posibilidad de suspensión o cancelación por parte de las empresas; la “multifuncionalidad” en las operaciones en equipos de torre y en las actividades de operación y mantenimiento, que ya está apareciendo en varias empresas.

Frente a esta situación urge la unidad y organización de los trabajadores desde abajo, “los viejos”, que ya han demostrado en muchas oportunidades pasar por encima del sindicato y la burocracia traidora para defender sus legítimos intereses.