“Son 30.000”, gritó el pueblo en todo el país

Una contundente respuesta a la campaña del gobierno que relativiza el genocidio.

En un nuevo aniversario del golpe de 1976, una marea popular se volcó a las calles de todo el país. Desde temprano el centro porteño y la Plaza de Mayo se colmaron de gente, haciendo casi imposible caminar. En Córdoba, Rosario, Mendoza y otras ciudades también se juntaron centenares de miles. La extraordinaria masividad fue una contundente respuesta a la campaña negacionista del gobierno que relativiza la cantidad de víctimas de la represión y relanza la teoría de los dos demonios. Campaña que es sustentada hoy por quienes fueron promotores, cómplices y beneficiarios de la represión dictatorial. Es que el macrismo sigue haciendo explotar las calles, pero en su contra, reflejando un creciente descontento hacia sus políticas.

Campaña oficial negacionista

A la campaña oficialista –que incluyó las declaraciones de Macri, Lopérfido, Avruj y Gómez Centurión– negando el número de 30.000 desaparecidos y relativizando el genocidio, el intento de hacer al 24 de Marzo feriado trasladable, el reflote de la teoría de los dos demonios y muchos otros, el macrismo no tuvo empacho en sumar nuevas provocaciones el mismo 24 de Marzo. Los legisladores del PRO se fotografiaron sosteniendo carteles con las frases “Los derechos humanos no tienen dueños”, “Nunca más a los negocios con los derechos humanos” y “Nunca más la interrupción del orden democrático”. Así pretenden reducir los derechos humanos a los intentos de utilización política por parte del kirchnerismo y utilizan una frase tan difusa que no solo omite hablar de genocidio, o al menos de dictadura, sino que incluso podría incluir al Argentinazo del 2001.

Por si esto no era suficiente, el propio Macri reprodujo en su cuenta de Facebook una frase del prólogo del “Nunca Más”, el texto fundacional de la teoría de los dos demonios. Y, junto a Juliana Awada, marchó a Holanda a reunirse con los reyes William Alexander y Máxima Zorreguieta, esta última hija de Jorge Zorreguieta, ex funcionario de la dictadura. Como muestra de que se trata de una campaña bien orquestada, las cloacas de Clarín y La Nación se sumaron publicando editoriales y notas en los que reclaman “que se cuente toda la historia” y piden reparación para “las víctimas de los grupos terroristas”, alimentando no tan solapadamente la idea de una “guerra sucia”.

En Plaza de Mayo

El primer acto que se hizo fue el promovido por Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y otros organismos de derechos humanos. Allí, el documento leído por Estela de Carlotto –de Abuelas– fustigó contra las políticas del macrismo comparando su plan económico con el de la dictadura y se reivindicaron los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. A diferencia de los actos realizados desde el 2006 –cuando estas organizaciones rompieron la convocatoria única del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia–, ahora se mencionó el reclamo por la aparición de Jorge Julio López, se reivindicaron luchas como la de AGR-Clarín, se condenó la represión a los mapuches en Neuquén e incluso se celebró la investigación a Milani. Aunque no hubo autocrítica por el silencio de todo este tiempo frente a esos temas, así como las represiones a luchas obreras o los asesinatos de originarios y campesinos.

Inmediatamente después, casi apurando la finalización del primer acto, entró al grito de “vamos a volver” el camión que llevaba a Hebe de Bonafini, de Madres de Plaza de Mayo, acompañada por figuras como Aníbal Fernández, Roberto Baradel (SUTEBA) y Segovia (subte) y el diputado Edgardo Depetri. Días atrás había acusado de “traidora” a Carlotto por reunirse y firmar un convenio con la gobernadora María Eugenia Vidal. Desde el camión, Bonafini sostuvo que Macri “es un reverendo hijo del mil putas y un dictador», y cerró: “Las Madres nunca jamás vamos a dejar de ser leales al proyecto nacional y popular que Cristina y Néstor dejaron en nuestras manos.”

Por la tarde se llevó a cabo la movilización y el acto convocado por el EMVyJ, que tuvo como consigna principal “Son 30.000. Fue genocidio”. Este contó la participación de Nora Cortiñas, Patricia Walsh y Osvaldo Bayer, y fue encabezada entre otros por la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos, CORREPI, HIJOS de zona oeste y otras organizaciones de derechos humanos. Tras éstos se encolumnaron organizaciones sindicales, estudiantiles, sociales y partidos políticos, entre ellos la columna del Comunismo Revolucionario y la Corriente Clasista René Salamanca.

El documento del Encuentro (ver completo) repudió el golpe del ‘76 y la dictadura que “a costa de la sangre de nuestro pueblo, impuso la entrega y el endeudamiento, la explotación y el hambre” y se denunció que “hoy enfrentamos una ofensiva del Gobierno a favor de la impunidad de los genocidas de la dictadura» y de negación del plan sistemático de desaparición de personas.

Se reivindicaron las décadas de lucha que permitieron juzgar a los genocidas, pero se señaló que “a 14 años de la anulación de las leyes de impunidad y en 11 años de juicios orales sólo se logró la condena de 737 genocidas, menos de la mitad de los represores procesados”, lo que significa poco más de un genocida por campo de concentración, y que “40 % de los represores con causas abiertas (más de 520) gozan del beneficio de la prisión domiciliaria”. Además, los empresarios, jueces y políticos que fueron socios y cómplices civiles de la dictadura siguen impunes, y miles de militares, policías, jueces, fiscales, miembros del aparato de inteligencia, que actuaron bajo la dictadura continúan en funciones. Se reclamó por la desaparición de Jorge Julio López y se denunciaron las leyes “antiterroristas” aprobadas por el gobierno kirchnerista, el Proyecto X y la designación de Milani al frente del Ejército, reclamando la prisión perpetua para este.

Como parte de la tradición del EMVyJ de unir las banderas de los 30.000 a las luchas contra la represión y la impunidad de hoy, se denunciaron los protocolos antipiquetes sancionados por el macrismo, la prisión de Milagro Sala, la exoneración a la dirección del SUTEF y 17 docentes de Tierra del Fuego, las amenazas de desalojo con barrabravas en AGR, el gatillo fácil que solo en 2016 se cobró la vida de 216 personas, la demonización de los inmigrantes y muchos otros ejemplos. “Desde esta Plaza repudiamos la política de entrega y ajuste de Macri y los gobernadores que descargan la crisis sobre los trabajadores y el pueblo”, sentenció el Documento, denunciando el endeudamiento, los tarifazos, los despidos, el aumento de la pobreza y los escándalos de corrupción.

Por más campaña negacionista que se haga desde el gobierno y sus socios, el 24 de Marzo una vez más atronó el grito de ¡30.000 detenidos-desaparecidos, presentes! ¡Ahora y siempre!