Ofrecemos en este número de Vamos! una fuente que habla por sí misma sobre el apoyo que empresarios y terratenientes brindaron abiertamente a la dictadura: una solicitada aparecida en el diario Convicción el 21 de septiembre de 1983, ya en momentos de su retirada y a pocos días de las elecciones nacionales. El texto suena conocido, al justificar la teoría de los dos demonios y en la caracterización de aquel período como “guerra sucia”, tal cual como repetiría Mauricio Macri más de tres décadas después. Casi dos decenas de organizaciones del gran empresariado y de la “alta sociedad” argentina festejan “el triunfo de la Dictadura contra la subversión”, reivindican sin ambigüedades su propia responsabilidad y llaman a las Fuerzas Armadas a mantenerse “en vigilia” para “actuar de idéntica manera” si se llegan a presentar nuevas amenazas. El texto original:
“Los argentinos estuvimos en guerra. Todos la vivimos y la sufrimos. Queremos que el mundo sepa que la decisión de entrar en la lucha la provocó e impulsó la subversión, no fue privativa de las fuerzas armadas. Tampoco fue privativa del Gobierno Argentino. Fue una decisión de Argentinos. Todos, absolutamente todos los hombres de buena voluntad que habitan el suelo argentino, pedimos en su momento a las Fuerzas Armadas que entraran en guerra para ganar la Paz. A costa de cualquier sacrificio. Y todos deseamos que la guerra terminase cuanto antes. Hoy, la guerra terminó; aunque no la vigilia. Y tal como cualquier otra guerra, la nuestra también tuvo su precio. Su enorme cuota de dolor y sacrificio. Porque en ella hubo muertos y desaparecidos. Argentinos que cumplían su deber, defendiendo nuestro derecho a la Paz, y nuestro tradicional modo de ser, que una minoría cuestionaba. Y murieron también muchos también de aquellos que, temerariamente, pretendieron imponernos ideologías extremistas, y un sistema de vida totalmente ajeno a nuestro sentir nacional. Ese fue el precio de la guerra en la Argentina. Las instituciones que abajo firmamos queremos refrendar de esta manera nuestro apoyo a aquella dolorosa pero imprescindible decisión. Aunque en idénticas circunstancias volveríamos a actuar de idéntica manera, quiera Dios que nunca más tengamos que pagar este precio para vivir en Paz.
Firman: Asociación de Bancos Argentinos, Asociación de Industriales Metalúrgicos, Asociación de Rehabilitación del Niño Lisiado, Asociación Internacional del Club de Leones (distrito múltiple), Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Cámara Argentina de Anunciantes, Cámara Argentina de Comercio, Cámara Argentina de Editores de Libros, Cámara Argentina de la Construcción, Cámara de Comercio, Industria y Producción de la República, Centro Argentino de Ingenieros, Consejo Empresario Argentino, Consejo Publicitario Argentino, Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer, Liga de Madres de Familia, Rotary Club de Buenos Aires, Sociedad Rural Argentina, siguen las firmas.”





