Hasta La Plata denunciando el hambre


Luego de doce días y 300 kilómetros de caminata intensa por la ruta 3, el Movimiento 1º de Octubre José María Bulnes llegó a La Plata el pasado 26 de julio para denunciar el hambre y reclamar por trabajo digno y contra la persecución. Ya frente a la gobernación, hicieron uso de la palabra Griselda Altamirano, dirigente del movimiento perseguida judicialmente, y Carlos «Perro» Santillán del SEOM.

Griselda –la Tati– destacó el gran esfuerzo de los compañeros y compañeras que marcharon porque  «han sabido en un momento de tregua y conciliación, mantenerse en pie, no arrodillarse, a pesar de que nos han golpeado mucho, incluso con represión a mujeres y niños». Y agregó: «con nuestros hijos hemos salido, los hemos visto enfermarse por el camino y sin embargo seguir. ¿Por qué? Porque estamos peor en nuestras casas».

La Tati había sido detenida un mes antes en una movilización en la Municipalidad de Azul. Durante la marcha, la jueza a cargo de la causa que se le inició en ese momento la había amenazado con detenerla por no cumplir con las condiciones de la libertad condicionada. Aún así el movimiento marchó y llevó todos sus reclamos a las puertas de la Casa de Gobierno de la provincia.

El pliego de reivindicaciones incluye la generación de trabajo genuino, con salario digno por encima del límite de pobreza, tierra para trabajar y para vivir, viviendas sociales, que se declare la emergencia habitacional y nutricional, elevación del salario mínimo vital y móvil, pase a planta permanente y estabilidad laboral a todos los contratados por el Estado, elevación de la jubilación mínima a 15 mil pesos, derogación de la ley antiterrorista y la inconstitucionalidad del protocolo antipiquete.