A la oficina no le falta lugar pero tampoco le sobra. Mate mediante, Vamos! entrevistó a Horacio Catena. Santafesino de nacimiento, se instaló en Tierra del Fuego para construir una fuerza revolucionaria. Allí fue delegado como obrero metalúrgico. Y desde hace ya varios años es secretario general del sindicato docente Sutef. Su rol como dirigente gremial combativo lo llevó también a ocupar el lugar de secretario de organización de la CTA Autónoma. El encuentro tuvo lugar en su sede en Buenos Aires.
–La CTA Autónoma se ha hecho parte de las movilizaciones contra los tarifazos y ha lanzado la campaña “Yo no llego” por el endeudamiento de las familias. ¿Cuál es la importancia que la CTA le da a estas cuestiones?
–El problema de las tarifas la Central lo tomó de inicio, en el 2016. Yo fui uno de los doce que expusimos en Tierra del Fuego cuando vino el primer tarifazo, cuando Aranguren quiso subir el 1.600% el gas y se obligó a hacer la audiencia pública. Desde ahí venimos tomando el tema del tarifazo y el problema que iba a suscitar en las familias argentinas en general y en los trabajadores, trabajadoras y jubilados en particular.
A mediados del año pasado, el secretario gremial de la CTA Nacional, Rubén Ruiz, tomó como uno de los ejes el problema del endeudamiento de las familias y de las tarifas, empezamos a charlar desde septiembre con una cantidad de multisectoriales y sindicatos, incluidos algunos de la CGT, y terminamos el año con el lanzamiento de la campaña. O sea, hay una combinación: Es la retracción del poder adquisitivo producto de la inflación, las paritarias a la baja y los despidos, y eso, con las tarifas dolarizadas, ha generado un desfasaje en las familias por el que o pagás el alquiler, o morfás, o pagás los servicios. Entonces, desde hace más de un año empezó una mecánica en la que se empezaron a usar las tarjetas de crédito para poder comer o pagar servicios.
Eso, con la timba financiera, que puso los intereses de las tarjetas, cuando pagás el mínimo, hasta el 120%, está llevando a un estrangulamiento. Hay un estudio hecho que marca que el promedio de deuda, por familia de trabajadores, está en los 200.000 pesos. Si a eso vos le sumás todos los problemas actuales, hace que una familia no pueda vivir. Entonces nosotros planteamos el desendeudamiento de las familias argentinas, la condonación de la deuda familiar en los aspectos que plantea el Salario Mínimo Vital y Móvil, y sobre todo en los servicios esenciales (luz, agua y gas) y los intereses de las tarjetas de crédito. Todo eso se sintetiza en la campaña “Yo no llego”.
Luego está el problema y la campaña contra los tarifazos. Entonces, en ese aspecto la campaña nacional nuestra puede ser complementaria o no de la campaña contra los tarifazos, y hay una disputa en torno a eso. Porque la campaña contra los tarifazos centralmente la toma el kirchnerismo, y ha sucedido con los clubes de barrio, que pedían las 12 cuotas para pagar la luz, sabiendo que no lo iban a poder pagar. Entonces por eso digo que se puede tomar complementariamente o contraponer. Porque no hay posibilidad de luchar contra los tarifazos sin pedir la condonación de las deudas y la discusión de una tarifa justa. Eso es lo que nosotros planteamos. Y la tarifa justa es la que los trabajadores y trabajadoras pueden pagar, que se establece en base, no a la dolarización de los servicios públicos, sino en base a los recursos populares.
–¿Qué balance más general hacés del rol de la CTA Autónoma frente al gobierno macrista?
–Nosotros creemos que el rol de nuestra CTA ha sido central. Desde el inicio del gobierno de Macri hemos trazado una línea, que es la de la unidad en la acción, que en principio empalmó con la otra CTA y después amplió el espectro, como se mostró en el palco el año pasado en el paro de 36 horas, donde nuestra Central fue la que impulsó la movilización a Plaza de Mayo, y ha recorrido distintos momentos. El año pasado nosotros terminamos pidiendo el paro nacional activo para diciembre, que no logramos confluir con el resto de las organizaciones para concretarlo. Y fue nuestra Central la que sacó la consigna y la campaña de la que estábamos hablando, y la que impulsó la conferencia de prensa de los primeros días de enero, y que fue actora principal de la movilización el 10 de enero [contra los nuevos tarifazos], y viene siendo actora principal en todos los pueblos y ciudades importantes, como Capital Federal, Rosario, Santa Fe, Mar del Plata, Bariloche, Junín, y ahora viene Mendoza, Córdoba, Jujuy, Chaco, Montecarlo, donde las mujeres se han reunido con el intendente y el presidente de la cooperativa eléctrica para informarle que no se van a pagar esas tarifas. En Chaco, intimaron ahora al intendente y al propio gobernador diciendo que no van a pagar y que van a impedir que se corten los servicios de electricidad. Y ahí ha estado Soledad, que es la compañera secretaria general de la CTA-A del Chaco.
–¿Hacia adelante cuáles son los desafíos planteados?
–La Central planteó, y viene planteando en todo el país, la necesidad de construir un plan de lucha que dé continuidad a las marchas contra el tarifazo, la construcción de un gran paro nacional activo para derrotar esta política. Nosotros tenemos claro que para derrotar la política de Macri es necesario mantenernos en las calles antes y después del proceso electoral, y que gane quien gane el pueblo va a tener que seguir en las calles. Obviamente que no es lo mismo quién gane. Nosotros trabajamos para un frente lo más amplio posible que derrote a Macri. Pero para eso es necesario una política proactiva del movimiento obrero que garantice un programa independiente para salir de esta situación y que no se descargue nuevamente todos los males y los problemas, como ha sido por ejemplo la salida de la crisis del 2001, donde si bien la Argentina salió, los trabajadores fuimos los que más pusimos en ese proceso, y salimos con precarización laboral y con grandes problemas estructurales de nuestro país.
–¿Cómo ven en ese marco la elección de ATE?
–Creemos que es importante. La fractura de la Central tiene un enclave en ATE, que tiene que ver con qué tipo de reagrupamientos se empujan. Y las elecciones deben servir para recuperar ATE para los trabajadores estatales. La actual conducción de Godoy y De Gennaro han dividido a los trabajadores y conciliado frente al ajuste macrista. Para recuperar ATE, trabajamos para que se arme un gran frente unitario.
–¿Y en relación a las paritarias de este año cómo ven que se va a dar esa batalla?
–Las paritarias van a ser muy duras y muy difíciles, porque estamos en un escenario de recesión y caída del empleo, un escenario represivo desde el punto de vista de las sanciones a los sindicatos, a los dirigentes gremiales y a los trabajadores. Y entonces hay una gran necesidad de reconstruir el poder adquisitivo del salario de los trabajadores, pero el escenario no es el más favorable. Va a haber grandes luchas, pero van a ser muy duras para poder recomponer salarios. Vos tené en cuenta que los únicos que estuvieron cerca de empatar la inflación fueron bancarios y camioneros. Otro sindicato que cerró un convenio salarial importante es Aceiteros, pero le cerraron la ex Nidera y despidieron a 200 trabajadores, porque a los chinos les importa un carajo refinar aceite para el mercado interno.
En Tierra del Fuego, nosotros seguramente vamos a plantear un reagrupamiento de estatales lo más amplio que se pueda. Pero tenemos que la mayoría de las fábricas no están volviendo a trabajar y no se han renovado contratos. Entonces eso obviamente que te genera un escenario en el campo popular muy difícil. Y si esos sectores no vuelven a trabajar, tenés problemas en comercio, y hay anuncio de más cierres en textiles. Va a ser un año muy difícil, y por eso es importante empujar la lucha. Nosotros estamos muy contentos desde la Central, porque se está llevando adelante un campamento con aproximadamente 200 jóvenes de distintos lugares del país, donde están discutiendo temas centrales, entonces ahí hay esperanza. Pero que haya esperanza no quiere decir que la situación no sea difícil.





