¿Cómo fue la votación de lxs bolivianxs residentes en Argentina?

La votación de Bolivia tuvo un capítulo en las mesas de los residentes en Argentina. Silvia Aquino, de Liberación Popular, nos cuenta cómo se organizó la colectividad residente aquí y las trabas que intentaron los organizadores de la elección. En estas mesas hubo un rotundo apoyo al MAS-IPSP. «Estamos felices», confesó en diálogo con Al Frente.

«Nos matamos ayer. Fuimos a pelear a las mesas de elecciones. Nos hicieron muchas trampas en las escuelas. Primero era una escuela, despues se cambió a otra», describió Silvia.

Contó cómo fue la organización de apoyo a la lista del MAS. «Desde el Consulado hay una organización: la Vigilia del Consulado. Me enteré por medio de una vecina. Porque hay mucha gente que no estaba saliendo para el voto y quería saber cómo informarle. Porque no sabíamos el lugar donde les tocaba. Yo me ofrecí para ser parte de una mesa o dos, y de esa forma fuimos invitadas para la mesa de delegadas, o fiscales como le llaman acá».

Las compañeras de Liberación Popular participaron de la fiscalización de mesas en Liniers y en Soldati, en la CABA. Silvia detalló las maniobras de la organización, a cargo de los golpistas de Bolivia: «Nos cambiaron de escuela. De la Escuela 8 [en Liniers] que nosotros estuvimos, nos avisan a las 7:10 que en esa escuela cerraron porque encontraron infectados de Covid. Y la pasaron a la Escuela 12, también en Liniers. Pero no pasó sólo en esa escuela. En todas las escuelas desdoblaron. Por ejemplo, si hay diez mesas desdoblaron cinco en esa escuela y cinco en otra. Algunas nos hicieron creer eso. Y algunos era mentira. Hubo mucho inconveniente. Gente que no votó. Gente que le cambiaron de escuela en el momento en ese día, que no encontraban el nombre y lo mandaban a otra escuela. Pero cuando entrábamos ahí, salía la misma dirección».

«Fue una locura. Para que la gente no vote. Mucha gente se quedó votando. A mucha gente le anularon el voto no sabían por qué. Desde allá, desde Bolivia, vinieron los nombres que decía ‘anulado’.», denunció y repitió un recurrente diálogo durante a jornada de votación:

–¿Pero por qué? Yo voté el año pasado.

–No sabemos. Está anulado su voto.

«Era algo increíble la movida que hicieron los de la derecha allá de Bolivia, los que no querían que gane», concluyó.

«Acá en todas las escuelas, todas ganó, todas acá en Capital ganó Lucho, con mucho.
Por ejemplo, en la escuela donde yo estaba, sobre 240 votos en votal (del padrón de la mesa): 123 fueron para el MAS, 3 para Camacho, 16 para Mesa y 3 votos en blanco.»

Finalmente agradeció a la organización. «Porque gracias a la organización yo me hago fuerte. Puedo ir a pelear. Valió la pena. Gracias a Dios salió bien. El sacrificio valió la pena.»