La policía neuquina reprimió ferozmente el 30/11 a los trabajadores de Salud nucleados en ATE, que vienen luchando hace semanas para conseguir un Convenio Colectivo de Trabajo. Primero desalojaron las calles tirando gases y balas de goma a quemarropa, resultando decenas de heridos, entre ellos tres que debieron ser internados por la gravedad de sus heridas. La policía luego ingresó al Hospital Castro Rendón, donde continuaron disparando en su interior sin medir consecuencias de ningún tipo.
Al día siguiente, la CTA-A de Neuquén convocó a paro y se realizaron movilizaciones en toda la provincia. En la capital, miles de personas se congregaron en una gran columna de más de diez cuadras repudiando la represión del gobernador Gutiérrez (MPN) y exigiendo que atienda los justos reclamos de los trabajadores de la salud.





